“Tímidos y antisociales”. De esta manera son consideradas frecuentemente las personas que realmente  padecen de ansiedad social. 

De acuerdo con la psicóloga Coralia Maldonado Fuster, por definición los individuos con ansiedad social sienten un temor intenso y persistente de ser observados o juzgados por otras personas.

Según la especialista, pueden sentirse ansiosos o con miedo en algunas situaciones sociales, y en otros casos en todo el contexto social. Por ejemplo, conocer nuevas personas, salir en citas, o realizar entrevistas de trabajo son varias situaciones donde el individuo puede experimentar estos síntomas.

La doctora explicó que incluso tratándose de situaciones cotidianas como tomar agua o comer frente a otras personas les puede causar mucha ansiedad.

Maldonado dio ejemplo de ciertos síntomas o señales tales como tener malestar estomacal, náuseas, sudoración, temblores o  enrojecimiento. Algunos pacientes expresan que sienten miedo a lo que otras personas pensaran de ellos, pues es una dificultad que tienen en relación con su área social.

La doctora confirmó que en efecto este trastorno se pudo haber agravado con la pandemia, y que al tener que volver a compartir y establecer de nuevo situaciones interpersonales con el fin de la pandemia la sintomatología aumenta.

¿Cómo es vivir con ansiedad social?

De acuerdo con un artículo expuesto en el Instituto Nacional de Salud Mental, generalmente el trastorno de ansiedad social comienza durante la infancia y puede parecer que la persona es extremadamente tímida o que evita situaciones o interacciones sociales. 

Además destaca que ocurre más frecuentemente en mujeres que en hombres.

Precisamente, Es Mental conversó con dos jóvenes que viven con ansiedad social para conocer sus experiencias y cómo han logrado mejorar.

Ambos con dos detonantes característicos pues desde la infancia sufrieron de bullying en la escuela lo que les trajo problemas cuando de socializar se trataba.

La especialista en nutrición Laida Cotto contó a Es Mental que hace un año y medio decidió comenzar a visitar un especialista en psicología pues no se estaba sintiendo bien y no conocía con certeza qué podía tener.

Nos explicó que su psicóloga, al continuar evaluándose, llegó a que Cotto tenía un diagnóstico de ansiedad social.

Pese a que siempre pensó que era simplemente antisocial al momento de emprender sus iniciativas por sí mismo a través de las redes sociales, se dio cuenta que le costaba demasiado exponerse. 

“Conectarse con la primera paciente fue horrible, tuve un ataque de pánico, yo estaba nerviosa temblando, sentía como esa tensión en los músculos, y ahí es que yo me doy cuenta de que esto no puede ser normal”.

“Yo era antisocial según yo”, explicó. Cotto sostuvo que sabía que la ansiedad causada por presentar en la universidad, tener que exponerse, para ella era “terror”, y aun así, pensaba que era normal. 

“Al principio pensaba que, no se si decir normal, pero sí sentía que eso era algo cotidiano, y no sabía lo que era ansiedad. Pues yo pensaba que era una persona precavida”, contó de manera similar la joven Gloriann Jusino

Nos contó que al llegar a la universidad comenzó a darse cuenta de que algo no andaba bien y también llegó a mencionar que decía que tenía estrés cuando la realidad es que estaba presentando primeras señales de la ansiedad social, pues sentía algo recurrente.

“Yo pensaba que era normal, y jamás pensé que eso necesitará trabajarlo con un psicólogo”, explicó Cotto.

Y precisamente, recomendó a las personas el estar conscientes, pues por el ajetreo del día se llega a creer que estar ansiosos ante situaciones es normal pero no lo es.

Así como buscar ayuda con un experto en psicología, y también explico la importancia de reconocerlo, y no exigirse demasiado al exponerse a nivel en general.

“Hay que reconocer que estamos teniendo ansiedad social y tratarnos bonito de poquito a poco”, sostuvo.

Por su parte, Jusino contó que le ha funcionado mucho el escribir cómo se siente, también conseguir personas de confianza para contar cómo se siente, así mismo nos contó que algo que le ayudó mucho fue refugiarse en las artes. 

Recomendaciones y tratamiento

El Instituto Nacional de Salud Mental menciona que el primer paso para un tratamiento eficaz es tener un diagnóstico dado por un profesional de la salud mental. 

En cuanto a los tratamientos, el artículo recomienda que se trate con psicoterapia y medicamentos o una combinación de ambos.

Explicó y recomendó que al buscar ayuda profesional, con la terapia la persona podrá aprender a reconocer y modificar esos pensamientos negativos de sí mismos que entiende o piensa, otros van a percibir de ellos. 

Así mismo afirmó que se les capacita con relación a habilidades sociales, comunicación efectiva, resolución de conflictos para que ellos puedan manejarlos en una situación social fuera de lo que es la terapia psicológica

“Es un proceso donde lo mayor es trabajar la exposición y obviamente reconocer y modificar esos pensamientos que le detienen”.

También le recomienda a los pacientes la exposición, el no quedarse encerrados en casa y tratar de compartir con varias personas para poder crear un sistema de afrontamiento ante las diferentes situaciones.

“El acostumbrar a esas personas a establecer relaciones interpersonales hace que ellos generen confianza ante las situaciones que le producen ansiedad”, sostuvo.  

“Muchas personas pueden catalogar a estas personas como que son antisociales inclusive pueden pensar que son personas tímidas y no necesariamente… simplemente es que se les dificulta el comenzar o establecer una relación interpersonal”, explicó.

Entre las recomendaciones principales la directora de Alternative Life Psychology es que estas personas traten a la medida que puedan no evitar las situaciones.

“Es tratar de poner un poquito de esfuerzo, un esfuerzo que, aunque para ellos les genere un poco de ansiedad o estrés es importante por que es lo que les va a ayudar a ellos”.

Además, comentó sobre la situación de las personas que tienden a invalidar los sentimientos de los individuos con ansiedad social.

“Esa invalidación lo que hace es a la persona sentirse culpable porque no puede realizar dicha tarea”, sostuvo.

Según Maldonado son situaciones en las cuales realmente les cuesta trabajo, y ellos no tienen las herramientas para poder lograrlo. Y por ello, recomendó a las personas de su entorno utilizar palabras de aliento, refuerzo positivo.

Recomendó no invalidar ni restar importancia a eso que están sintiendo, pues por si es algo difícil que la persona exprese que tiene ansiedad social, pues para ellos es frustrante que en ocasiones no le permite avanzar.