“Tuve que tocar fondo para encontrar mi propósito como defensora de la salud mental”, expresó Lourdes Castillo Colón al explicar que cuando la desesperación y la angustia le nublaron el juicio, encontró una mejor manera de manejar sus emociones ayudando a otras personas con situaciones similares.

Tras el huracán María y la decaída de su propia salud mental, Castillo Colón se encontró en la habitación de un hospital psiquiátrico donde descubrió su interés por ayudar y educar a las personas sobre el bienestar emocional.

A partir de una intervención por un familiar que trabajaba en el ámbito de salud mental y una semana en el hospital, Castillo Colón decidió no solo superarse y enfrentar sus miedos y frustraciones para cumplir sus metas, sino que compartir su proceso de sanación con un público.

Por consiguiente, se topó con un trabajo de universidad para el que le pidieron escribir sobre el momento que más había marcado su vida. Eligió redactar sobre este quebranto de su salud mental, lo que la llevó a recibir su primera invitación formal para compartir su testimonio en un programa de radio. 

Reconoció que temía conducir, había sufrido de bullying durante su infancia, resentía no haber culminado sus estudios universitarios y batallaba con la obesidad desde temprana edad. Estos factores, dijo, le afectaron su salud física y emocional. Fue diagnosticada con déficit de atención con hiperactividad, depresión y ansiedad.

Haberse atrevido a narrar su historia en ese documento, agrandó su interés por continuar hablando sobre ello, admitió al comentar que busca normalizar el acudir a buscar servicios de salud mental. 

A su vez, subrayó la importancia de fortalecer la autoestima y fomentar el respeto. 

Confesó que hablar sobre la salud mental en Puerto Rico develó la existencia de estigmas relacionados a este tema. Dentro de este contexto, nace Jolie Femme PR, un proyecto en el cual confecciona vasos, llaveros, accesorios, marcadores, tazas, próximamente camisetas, entre otros productos acompañados por mensajes que promueven la salud mental, amor propio, empoderamiento y la celebración de la vida y la fe, dijo.

Del mismo modo, comenzó a participar como conferenciante invitada en distintos foros. “Aunque no tenía un puesto ni grado relacionado con la salud mental vencí ese pensamiento, el síndrome de impostor que quiso atacarme, y me subí a la tarima a dar mi testimonio. Llevé el mensaje que anhelaba llevar”, recordó.

La salud mental en Puerto Rico desde su perspectiva

Reiteró que sin salud mental no hay salud y mencionó que los estereotipos y prejuicios que rodean a la salud mental son los retos y obstáculos principales al buscar o necesitar ayuda

Añadió que esta connotación negativa que se le da a buscar asistencia de un profesional de la salud mental puede contribuir a que algunos pacientes o personas que necesiten ayuda no quieran acudir a los servicios disponibles. Hay pacientes que necesitan tratamientos como la farmacoterapia y se niegan a recibirla por los mismos prejuicios o estigmas, ejemplificó. 

Asimismo, criticó la percepción de que quien necesita psicólogo está “loco” y aclaró que quien busca ayuda es valiente por reconocer que la necesita y que desea mejorar su bienestar emocional.

Por otro lado, dijo que, de acuerdo con su experiencia, existen fallos en el sistema, como la falta de profesionales que acepten los planes médicos, como el del Gobierno, y la burocracia para que un plan médico apruebe el medicamento recetado o una hospitalización parcial ante un evento de crisis. 

Es urgente que se continúen desarrollando entidades y estrategias para mitigar los estigmas e impactar de manera positiva todas las comunidades de nuestra Isla y dejarles saber a las personas que no están solos”, sostuvo Castillo Colón al apuntar a la carencia de servicios y la desinformación existente sobre la salud mental. 

A su vez, recordó su propia experiencia con el bullying durante su infancia y subrayó que es esencial cuidar de la salud mental de los menores, pues de esto depende el bienestar emocional de los futuros adultos. 

Historias como las de Castillo Colón, pueden ser encontradas en la Alianza Nacional para los Pacientes Mentales (NAMI), entidad que permite a los pacientes hablar sobre sus experiencias para que otras personas, quienes también han elegido hablar sobre su travesía con la salud mental, puedan leerlas. 

Según la NAMI, compartir la historia personal ayuda a los individuos a sanar y ofrecer valentía y apoyo a personas enfrentando situaciones similares.