Existe una urgencia inminente por tener salvavidas debidamente adiestrados que puedan atender de manera eficaz los posibles incidentes en las playas o en los ríos, aseguró Ruperto Chaparro Serrano, director del Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico. 

No se pueden poner en las playas los salvavidas de piscina, estos no tienen que nadar mucho para rescatar a la víctima”, comentó.

Indicó que cuando hay un evento en el mar, hay una mayor exigencia de capacidades físicas. Incluso hay una necesidad de tener entrenamiento de técnicas para tirar las boyas y saber usar el equipo complementario, agregó.

La falta de salvavidas capacitados y el mal manejo de fondos públicos son los problemas principales para poder garantizar la seguridad de los puertorriqueños durante Semana Santa, aseguró Chaparro Serrano. 

Es indispensable tener salvavidas entrenados vía el United States Lifesaving Association (USLA) o según sus estándares, con el equipo necesario y la pericia requerida. “Está comprobado que en las playas donde hay ese tipo de salvavidas, las probabilidades de que se ahogue alguien es 1 en 18 millones”, sostuvo

Según la página web del USLA, específicamente en su informe más reciente, la entidad indica que hacen actividades y eventos para promover las capacitaciones de los salvavidas y entrenar a personas desde temprana edad. USLA tiene 112 sedes en todo Estados Unidos y las Islas Pacíficas, pero, según Chaparro Serrano, sus esfuerzos se quedan cortos. 

Este tipo de salvavidas se diferencia de la capacitación que se le provee a los de Puerto Rico comúnmente, expresó. “Muchos de los samaritanos que salen a salvar vidas sin la capacitación necesaria, acaban ahogándose igualmente o sacan a la persona y, una vez en la orilla, no saben dar resucitación cardiopulmonar”, destacó. Por encima de esto, subrayó que los servicios de emergencia llegan 20 minutos después. 

Por estas razones, entiende que es necesario hacer una mejor organización de las actividades de rescate, tarea que solo se puede llevar a cabo con los presupuestos adecuados.

No tienen que poner salvavidas en todas las playas, pero sí en las que más hay ahogamientos y las más concurridas, sostuvo.

Los salvavidas tienen que nadar una milla en menos de diez minutos, tener un curso y una certificación de CPR aprobado, y tener evaluaciones cada tres meses, que si no las pasan, implica una suspensión del sueldo, procesos que no se llevan a cabo en su totalidad en Puerto Rico.

Indicó que las muertes de turistas por ahogamientos en los cuerpos de agua son menos de un 20% de los fallecimientos. “A lo que se le da promoción es a los incidentes con turistas, pero quienes se están ahogando, en su mayoría, son los puertorriqueños”, sostuvo al tiempo que indicó que el gobierno debe tomar medidas para evitar más víctimas.

Se mueren 30 personas al año, 900 personas en los últimos 30 años, pero no hay acción”, alertó. 

Es necesario ofrecer mayor oportunidades para desarrollar destrezas acuáticas, en la escuela y en las comunidades. Si se invierte más en enseñarle a las personas a nadar y se masifica la natación se pueden incluso sacar beneficios como la obtención de un mayor número de atletas de alto rendimiento en los deportes acuáticos compitiendo a escala mundial en representación de la Isla.

Conozca las precauciones que debe tomar si visitará la playa

Mientras, según el director de la Oficina de Manejo de Emergencias y Atención Médica del Municipio de San Juan, Carlos Acevedo Caballero, entre los obstáculos principales figura la sobreconfianza de la ciudadanía ante el mar. 

En este marco, subrayó asuntos como no conocer las playas, meterse en áreas que no son de bañistas, ignorar los letreros y las banderas en la playa como los asuntos más relevantes, y más ignorados. Asimismo, señaló al uso del alcohol en las playas como un facilitador de incidentes, pues en el caso de una emergencia en el mar provoca mayor cansancio.

En el caso de esta Semana Santa alertó de que se esperan condiciones no favorables, puesto que van a llegar fuertes corrientes marinas del norte. Por este motivo, sugirió estar alerta a sus alrededores y a los menores de edad, de estar presentes, y, precisamente, conocer dónde están las casetas de los salvavidas. 

Explicó que el mayor número de incidencias durante Semana Santa se trata de personas arrastradas por corrientes. Sugirió que, si  ve que la corriente lo está arrastrando, no debe nadar a la orilla ni desesperarse. Debe de dejarse llevar flotando y pedir auxilio. Comentó que a veces la corriente afloja eventualmente, y en ese caso, una vez suceda, debe nadar paralelo a la orilla. De estar en un río, al llegar debe de marcar visualmente el nivel del agua del río con una roca.

Indicó que en Semana Santa se refuerzan la parte de seguridad tanto de manejo de emergencia como de Policía Municipal. Disponen de una Unidad Marítima de Manejo de Emergencia y de la Policía Municipal, carros todo terreno con personal de rescate y paramédico y una ambulancia fija en la zona costera.

Por su parte, el comisionado del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), Nino Correa Filomeno, informó a través de un comunicado de prensa que el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) anunció que a partir de hoy, martes, hasta por lo menos este viernes, el mar se verá afectado por una marejada del norte que afectará las costas del oeste, norte y este de Puerto Rico e Islas Vírgenes.

Se anticipa que estas marejadas provoquen olas rompientes de más de diez pies de algo y alto riesgo de fuertes corrientes marinas.

Peligrosas las playas esta semana

No queremos más muertes en nuestras playas. Sabemos que muchos están de vacaciones en esta Semana Santa, pero nuestras playas están peligrosas en estos días. Nadie quiere ver empañadas sus vacaciones porque alguien pueda ahogarse, más aún cuando estamos advirtiendo el riesgo que hay por estas marejadas y corrientes marinas que se esperan. Ya hemos tenido varios episodios lamentables en estas últimas semanas y no queremos retomar el tema por otra persona que pueda arriesgar su vida y fallecer”, destacó Correa Filomeno.

El meteorólogo y coordinador de Avisos del SNM, Ernesto Morales, indicó que “nuestra principal inquietud radica en el elevado número de residentes y turistas que planifican visitar nuestras playas esta Semana Santa, lo que podría poner en riesgo sus vidas y las de sus seres queridos debido a estas condiciones marítimas peligrosas”.