“No queremos que la gente se preocupe, queremos que la gente se ocupe”, exhortó el secretario del Departamento de Salud, el doctor Víctor Ramos Otero, a raíz de los altos niveles de influenza en Puerto Rico. Reiteró, además, que el enfoque principal sigue siendo la vacunación y el corte de las cadenas de contagio. 

3,383 es la suma de casos de influenza que se reportan en la semana más reciente, y 126 muertes asociadas, la mayoría en adultos mayores con condiciones preexistentes.

“En la última semana se reportó una cifra mayor a la semana anterior, aunque ya habíamos tenido semanas con números similares. Seguimos sobre el umbral epidémico”, enfatizó Ramos Otero.

De acuerdo con el epidemiólogo Kevin J. Ortiz, el repunte no ocurre de manera aislada, sino que responde a factores sociales y estacionales, particularmente tras el periodo navideño.

“Venimos de semanas en las que las personas compartieron más en familia y en actividades sociales, lo que crea un ambiente propicio para la propagación del virus”, explicó Ortiz.

La influenza, que es una enfermedad respiratoria con síntomas como el dolor de garganta, congestión, goteo nasal, tos, dolor de cabeza, escalofríos, entre otros, está presente durante todo el año, pero suele alcanzar sus picos más altos entre finales de septiembre y marzo. En zonas tropicales como Puerto Rico, ya desde finales de verano. 

“Esto también coincide con momentos de alta conglomeración, como el inicio de clases en agosto o las festividades de fin de año”, sostuvo.

En la Isla hay más de 304,482 personas vacunadas contra la influenza, no obstante, el doctor Ramos Otero recordó que es esencial que la población tome responsabilidad y ayude a frenar la transmisión mediante la inoculación. La vacuna contra la influenza está recomendada para todas las personas mayores de seis meses, dijo. 

Durante la semana pasada, enfatizó, se administraron 12 mil vacunas, lo que refleja un aumento en la respuesta de la ciudadanía.

Pero, además, es importante que personas con síntomas no asistan a escuelas ni trabajos, más bien, busquen atención médica. En niños, por ejemplo, el Secretario hizo un llamado a padres, madres y cuidadores, a que no se molesten cuando las escuelas devuelvan a sus hijos enfermos.

“El protocolo del Departamento de Educación ha sido efectivo. Se está protegiendo tanto a ese niño como a los demás estudiantes”, sostuvo.

Detalló que los único brotes reportados en esta población ocurrieron en colegios privados y fueron atendidos. 

Ramos Otero planteó que patronos tampoco deberían obligar a empleados enfermos a trabajar, advirtiendo que esto puede agravar la propagación del virus y generar mayores problemas. 

Declararán epidemia de influenza

Se espera que la próxima semana el Departamento de Salud haga una declaración de epidemia, lo que no debería crear histeria colectiva, sino permitirá mayor flexibilidad administrativa y acceso a fondos federales para agilizar el proceso de vacunación y otros tratamientos disponibles. 

Reiteró a los ciudadanos que la vacuna contra la influenza es segura y efectiva, incluso ante el subtipo de influenza que circula actualmente, el H3N2. Por eso, indicó se debe combatir la desinformación y actuar desde una postura de responsabilidad colectiva. 

“La vacunación es segura. No es momento de histeria, sino de cuidado, prevención y coincidencia”, puntualizó.

Aunque la influenza comparte señales con otros virus respiratorios, el epidemiólogo destacó que existen señales que pueden ayudar a distinguirla. Entre estos se encuentra el dolor muscular intenso y la sensación de ‘cuerpo cortado’. 

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades o CDC (por su siglas en inglés) destacan que los síntomas de un resfriado común son generalmente más leves que los síntomas de la influenza. Por lo general, los resfriados no causan problemas graves de salud.

Coincidió con el Secretario al establecer que la vacunación continúa siendo la estrategia más efectiva para prevenir complicaciones graves. Dijo que, la vacunación contra la influenza lleva décadas utilizándose y tiene una efectividad de aproximada un 60 por ciento, especialmente para reducir hospitalizaciones y muertes.

Aclaró, asimismo, que personas que ya hayan tenido influenza sí pueden vacunarse una vez se hayan recuperado completamente. 

“Otras medidas de prevención también son importantes, como mantener distancia con personas con la enfermedad y practicar el lavado de manos adecuado. Se recomienda el lavado con agua y jabón por al menos 30 segundos, ya que es más efectivo”, describió.

Las complicaciones de la influenza pueden incluir neumonía bacteriana, infecciones del oído, infecciones sinusales, deshidratación y empeoramiento de las condiciones médicas crónicas, tales como insuficiencia cardíaca congestiva, asma o diabetes, enfatiza el Departamento de Salud. 

Estudios han demostrado que los virus de la influenza pueden sobrevivir sobre las superficies entre 2 y 8 horas.

Ponce, como una de las regiones con más casos reportados, será el primer pueblo con vacunación masiva el 22, 23 y 24 de enero desde las 9:30 hasta las 2:30 p.m. en el Centro Sur Mall.