Los roles de género juegan un papel que a menudo pasa desapercibido en el desarrollo de la dependencia emocional tanto en hombres como en mujeres en relaciones de pareja. 

Así lo expresaron la psicóloga clínica, Kevia Calderón Jorge, y la presidenta de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, Silma Quiñones Roldán, en entrevista con Es Mental.

 

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El que los hombres tengan que trabajar para sostener a la familia o el que las mujeres se encargen del hogar, para ambas, es un ejemplo de cómo la dependencia emocional se ha instaurado por causa de los estereotipos impuestos por la sociedad.    

“Los procesos de socialización y el establecimiento de roles de género, si son muy rígidos (…) pudieran llevar [a esas mujeres] ser más dependientes emocionalmente”, explicó Calderón Jorge.

Los roles de género son “las expectativas sociales que se tienen sobre el comportamiento y desempeño”, tanto de los hombres como de las mujeres, según la Revista Cubana de Medicina General Integral. Por ejemplo, sus tareas, deberes y actitudes.

Calderón Jorge, sin embargo, aclaró que “lo mismo puede pasar con los hombres”. “Si viene de una familia muy rígida y sobreprotectora, y de momento le quitamos la posibilidad de ser [independiente], pudiéramos crear un varón muy dependiente emocionalmente”.

“Si una persona es dependiente emocionalmente, su autoestima está muy frágil y es muy insegura, [si] rompe una relación de pareja pudiera caer en una depresión profunda porque no va a saber cómo manejar la vida sin esa otra persona”, expresó. 

La dependencia emocional es definida por el Instituto Europeo de Psicología Positiva como la dependencia emocional o afectiva a un sujeto en una relación interpersonal. Los que padecen del rasgo reflejan baja autoestima, autodesprecio, depresión, ansiedad, no asumen responsabilidades o no toman decisiones.

“Es casi como una adicción”, acotó, por su parte, la psicóloga consejera Silma Quiñones.

“En una relación de pareja, se hace bien complicado si nunca has vivido solo, si nunca has tomado decisiones por tu cuenta, si manejar situaciones difíciles es algo a lo que le huyes”, añadió.

Percola dependencia paternofilial en los millennials

A pesar de que no es un rasgo exclusivo de los millennials, Quiñones Roldán expresó que ha notado que ha percolado la dependencia emocional hacia los padres (paternofilial) en esta generación. 

Según la psicóloga consejera, los “helicopter parents” –que son aquellos padres que prestan demasiada atención a los problemas y a los conflictos de sus hijos— han sido parte de los detonantes por los cuales los millennials dependen más de sus progenitores. 

Un estudio del Centro de Estudios Pew (mejor conocido como “Pew Research Center”) dio a conocer que, en 2018, un 15% de los millennials vivían con sus padres. En el estudio, se lee que esta cifra duplica a la de los Baby Boomers a la misma edad. 

“La dependencia es que ese individuo, por más inteligente que sea, emocionalmente no va a madurar. Y cuando la vida le traiga un problemón, no va a poder manejarlo”, advirtió.  

Todo comienza en la niñez

En su práctica como psicóloga, Quiñones Roldán contó que a varias de las mujeres con dependencia emocional a las que ha atendido han padecido o padecen de miedo a la oscuridad o a la soledad.

La experta explicó que, particularmente durante la niñez, ambos miedos guardan similitud con la dependencia emocional porque “la emoción es lo que va a determinar lo que tú haces”.

Por lo tanto, aconsejó a que los padres busquen que los niños solucionen conflictos para evitar la posibilidad de que en el futuro desarrollen dependencia emocional.

“Cuando uno va creciendo, nuestros padres y nuestras experiencias de vida nos van enseñando a vivir situaciones incómodas y difíciles, manejar la emoción que nos provoca y controlarnos”, expresó. 

La psicóloga consejera aclaró que, a medida que el niño o la niña soluciona los conflictos con los que se topa en el camino, aprende que vencer la ansiedad es posible. 

“Se ha visto que muchas de las personas que desarrollan este tipo de vínculo no saludable es porque, en algunos casos, hay un apego inseguro desde niño”, dijo.

El apego inseguro surge cuando se carece del cariño necesario de parte del cuidador primario –el padre, la madre o el encargado— durante la infancia, explicó la psicóloga. 

Al igual que la sobreprotección,  Calderón Jorge aclaró que el apego inseguro es una de las principales causas del desarrollo de la dependencia emocional cuando se es niño. 

“Es fundamental para todo ser humano no tan solo tener un apego seguro, sino una relación humana adecuada”, puntualizó.