Nuevos descubrimientos científicos destacan un vínculo entre la enfermedad de Alzheimer y un gen heredado por los puertorriqueños, y es la neuróloga puertorriqueña, Briseida E. Feliciano-Astacio, una de las profesionales detrás de los hallazgos. 

La investigación, en la que también participan diversos investigadores de renombre mundial e integrantes del Instituto John P. Hussman de Genómica Humana de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, sugiere que los boricuas que heredan una variante de gen de la apolipoproteína E (APOE-e4) de sus antepasados europeos tienen un mayor riesgo de alzhéimer, que aquellos en los que predominan genes de sus antepasados africanos.

De acuerdo la doctora, la investigación dio inicio al teorizar que el APOE-e4, un factor de riesgo genético y que se asociada al deterioro neurocognitivo en edades tempranas, tenía que ver con un mayor riesgo de la enfermedad en aquellos con una ascendencia significativa de Europa. Esto tras estudiar informes que destacaban la prevalencia de la enfermedad en regiones de la Isla y, asimismo, percibir que en estas zonas había muchas personas con rasgos característicos de la herencia europea. 

“Hasta hace poco las ancestrías solo se miraban a nivel global y solo se usaban para describir las migraciones de las poblaciones”, comentó la doctora en entrevista con Es Mental.

En el estudio, en el que además se sumaron los esfuerzos de la Universidad Central Caribe, participaron 23 familias y 100 individuos, entre estos un 60 por ciento experimentaban la enfermedad.

De estas, un gran número confirmó un vínculo entre la enfermedad y el gen heredado y su asociación a otras enfermedades neurodegenerativas como la demencia frontotemporal y la esclerosis lateral amiotrófica. 

Por otro lado, la neuróloga señaló que, aunque se habla de que la enfermedad ha tenido un aumento en Puerto Rico, hay que tener en cuenta cómo esto podría ser determinado por el tema poblacional en Puerto Rico. 

“Los números han aumentado, pero no solo porque hay mucha condición hay que tener en perspectiva la cuestión poblacional. Estamos hablando de una explosión poblacional y de generación que está entrando en la tercera edad. Son una generación mucho más grande que la que vino después”, explicó. 

“En Puerto Rico se ve mayor por el éxodo de las generaciones más jóvenes, que se han ido por la situación económica y los eventos naturales como María y los huracanes”, puntualizó. 

Los investigadores coinciden en que con estos aportes se pueda dar paso al desarrollo de nuevos tratamientos y que se considere el riesgo genético -personalizado- en individuos de diversas poblaciones, particularmente la población de Puerto Rico.

Los hallazgos del estudio fueron presentados el jueves en un evento de la organización Dementia Friends Puerto Rico y la aseguradora Triple S en Loíza en la que participaron diversos sectores de las ciencias y la salud y otros que trabajan a diario con la enfermedad. Durante la actividad se reconoció al municipio de Loíza como el primer pueblo “amigable” a las demencias a raíz de educar a 1,000 personas (incluyendo servidores públicos, líderes comunitarios, comerciantes, cuidadores y entre otros) en el tema.

También, se dio a conocer que desde julio de este año el Departamento de Salud creó el Registro de Casos de la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Huntington y otras Demencias para conocer de forma certera la población con demencia en la Isla y las áreas geográficas de mayor concentración.

“Este registro está activo desde el pasado mes de julio 2022. […] Por lo cual esperamos ver un ascenso en la data ya para finales de este año. De esta forma se espera poder proveer estadísticas, dirigir servicios, hacer política pública, asignar fondos e identificar de forma precisa el impacto de estas condiciones’’, expresó a través de un comunicado de prensa el doctor Javier Parga Miranda, director del Centro de Alzheimer del Departamento de la Salud.