La experiencia con la que múltiples países se han topado al enfrentar la pandemia del COVID-19 ha colocado sobre la mesa la necesidad de fortalecer los servicios de salud mental, incluyendo las teleconsultas y la atención a grupos vulnerables como los deambulantes y los menores de edad con trastorno de neurodesarrollo.

Entender los efectos que podría tener sobre la salud mental no tan solo el COVID-19, sino las medidas de contención tomadas es de gran importancia al momento de determinar los cambios que se implementarán en el sistema de salud a raíz de la pandemia.

Estas fueron parte de las conclusiones del estudio How mental health care should change as a consequence of the COVID-19 pandemic, en el que participaron 24 especialistas de 14 países.

De igual forma, los autores indicaron que los pacientes con desórdenes mentales tienen mayor riesgo de contraer el novel coronavirus.

Por ejemplo, en el texto se menciona cómo el COVID-19 puede causar que se trastoque la manera en la que opera el estrés en el cuerpo. Este disloque a su vez puede ocasionar que se exacerben ciertos desórdenes psiquiátricos, por lo que es importante que se establezcan centros multidisciplinarios para atender los posibles efectos psiquiátricos y neurológicos de los pacientes que se recuperen del virus.

El presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Psiquiatría, Edgardo Prieto Agostini, expresó  a Es Mental que, si bien es cierto que los pacientes se encontraban complacidos de recibir servicios de salud mental en línea cuando comenzó la pandemia, ahora es todo lo opuesto. 

Pese a que cree que no debe eliminarse por completo las teleconsultas porque tiene sus ventajas, el psiquiatra opinó que no todos los trastornos o padecimientos pueden tratarse a distancia o de manera virtual.

“Los pacientes sienten esta ansiedad y esta angustia de perder nuevamente por causa del lockdown esa persona que es su soporte”, mencionó en referencia al psiquiatra. 

El estudio publicado en The Lancet Psiquiatry explica cómo la interrupción abrupta de los tratamientos cara a cara puede causar recaídas en los pacientes con antecedentes de suicidio. Igual puede causar soledad.

No obstante, los autores recalcan que para garantizar las teleconsultas tienen que garantizarse las tarifas que le pagan las aseguradoras a los profesionales de la salud mental. Para que esto ocurra, debe intervenir el Gobierno, indican.

La catedrática del Departamento de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, Karen Martínez, opinó que es importante que se repiense la manera en la que opera la salud en Puerto Rico. La pandemia realzó la burocracia del sistema de salud del Gobierno, dijo.

Martínez relató lo difícil que es para los pacientes buscar medicamentos en las farmacias cuando no tienen la receta en mano. Luego de la pandemia, se enmendó esta situación por medio de un nuevo sistema que busca que los médicos les envíen directamente las recetas a las farmacias con los medicamentos que necesite el paciente. Este cambio —a su juicio— no tan solo es importante que se preserve, sino que se amplíe.

Igualmente es importante el reducir las regulaciones que rigen a la telemedicina y que la tornan complicada de ejercer, dijo.

“Obviamente, queremos regular estos servicios y asegurar que se les esté haciendo bien a los pacientes, pero tiene que haber una manera que sea lo menos burocrática posible”, esbozó.

Brindar respaldo emocional y psicológico al personal de salud en los hospitales, quienes en su mayoría atienden a las personas con COVID-19 es otro de los puntos medulares que menciona el estudio. También, comparó las tensiones y los miedos que enfrenta el personal de salud en los hospitales con el que se ha visto en el pasado en los militares al toparse con muertes que no hubiesen ocurrido en circunstancias normales.

Es en ese momento que entra en juego el respaldo y la unión entre los colegas en los hospitales, mencionó el director de servicios ambulatorios del First Hospital Panamericano, Peter J. González González.

En su práctica, el también psicólogo clínico ha buscado que se fortalezca la comunicación entre el personal de la facilidad médica, logrando que se solidifique el compañerismo y la solidaridad.

“El tratar de hacer relevo en grupo de trabajo es importante, sobre todo ahora porque, en este caso no es solo el paciente quien llega con la ansiedad, sino que es el empleado que puede sentir ansiedad de que se puede contagiar y que puede estar en riesgo”, ejemplificó.

Los tres expertos en salud mental coincidieron en que, en estas semanas, han observado pacientes con síntomas de depresión. Esto ha llamado su atención porque meses antes se observaron, principalmente, personas con ansiedad o fobias a ser contagiadas.