En una sociedad en la que existe una preocupación significativa sobre el envejecimiento o lo que se espera de esta etapa, la abogada y comunicadora, Zoé Laboy, busca redefinir el concepto de la edad con su proyecto “60 ¿y qué?”, en el que comparte con sus seguidores algunas experiencias de vida, temas en tendencia y cotidianidades.
Fue tras cumplir los 60 años cuando Laboy se dio cuenta que muchos comentarios que escuchaba se dirigían a encasillarla en un estereotipo de edad, asociado, principalmente al rol del cuidador o la jubilación.
Más allá, que muchas personas (tanto hombres como mujeres) se exponen al llamado edadismo, una problemática social que afecta la calidad de vida de algunos. Razones que dieron paso a crear un segmento digital para abordar la situación desde su perspectiva.
En el mundo, según un nuevo informe de las Naciones Unidas, cada dos personas tiene actitudes edadistas, promoviendo escenarios en los que ocurre un empeoramiento de la salud física y mental, mayor aislamiento social y soledad entre los individuos. De hecho, Naciones Unidas también calcula que al menos seis millones de casos de depresión, en todo el mundo, se atribuyen al edadismo. Un problema que se combina, además, con el prejuicio por cuestión de género, xenofobia y/o diversidad funcional.
«Empecé a notar que muchas mujeres se sienten discriminadas por razón de edad. Al estar más interesada en el tema, le dije a la profesional que me ayuda con las redes para hacer algo y cambiar esta percepción«, detalló.
Gracias a los primeros videos la reacción de los cibernautas fue rápida y se vio el interés de las personas, algunas coincidiendo con lo expresado por Laboy.
«Como sociedad tenemos que cambiar el significado de la edad«, precisó.
El bienestar en la vida de Zoé
La edad es solo un número y, por eso, Laboy rompe los estereotipos impuestos a través de una vida activa y priorizando su autocuidado. Goza de ejercitar su cuerpo entre 5 a 6 veces a la semana, la lectura y compartir con amigos y seres queridos con frecuencia.
Asimismo, dando paso al disfrute de todas las actividades que son de su interés, como aprender a bailar salsa y hasta celebrar la llegada de los 60 años con un tatuaje en honor a sus hijos.
«Una cosa que decidí al hacer estos videos y estar más atenta a este asunto, yo quería hacer cosas que en un momento dado no pude hacerlas», afirmó Laboy.
«Hay tantos comentarios que limitan a las personas, que creo que urge entender que no debe importarnos la opinión de un tercero», continuó.
Por esto, invita a las mujeres a priorizar su autonomía y demostrar a la sociedad que no existe una edad ideal para poner iniciar con alguna nueva actividad o continuar luego de un periodo de pausa.
De igual forma, a atreverse a dedicarse tiempo a ellas mismas y demostrar a la sociedad machista, que impone reglas sobre lo que se debe hacer a ciertas edades, que no existe tal obligación.
Finalmente, en modo de reflexión, recordó a su versión de 32 años y le pidió permitirse ser vulnerable y sensible, ya que en este momento de su vida, y ocupando un puesto político, tuvo que demostrar rigidez ante la opinión pública para no perder el respeto que había obtenido siendo mujer.
«Una de las cosas que adoro de mi edad es que cuando miro para atrás tengo la capacidad de perdonarme y de aprender de los errores del pasado. Yo recuerdo, a los 32 años, sentir que tenía que probar mi capacidad como profesional por ser mujer. Tenía que estar consciente de que era mujer, joven y de que las personas pensaban que era bonita, fueron muchos los factores que me hicieron sentir que yo tenía que probar todo lo que tenía por ofrecer a Puerto Rico«, puntualizó.





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