Foto por Ana María Abruña Reyes l Todas l todaspr.com

Trabajadora social, investigadora y pionera del monitoreo de los feminicidios en Puerto Rico, Carmen Castelló Ortiz dedicó más de una década a documentar lo que muchas instituciones nunca priorizaron, porque tenía muy claro que “una es demasiado”.

Castelló Ortiz, quien falleció el pasado lunes a los 71 años, fue pieza fundamental en la lucha contra la violencia hacia las mujeres en la Isla y desde el 2011 dedicó sus días al seguimiento de las muertes violentas, tanto de adultas como niñas. Además, casos de desapariciones y violencia sexual reportados en la prensa.

Su página ‘Seguimiento de Casos’ se convirtió en el único registro público que documentaba estas violencias de forma sistemática, siendo una base de datos para desarrollar metodologías como las que hoy utiliza el Observatorio de Equidad de Género de Puerto Rico para monitorear diversas estadísticas y datos.

Su esfuerzo fue motivo de inspiración, asimismo, para investigaciones como La persistencia de la indolencia: Feminicidios en Puerto Rico 2014-2018, publicada por Proyecto Matria y Kilómetro 0.

Para Castelló Ortiz no eran solo cifras recopiladas, ella nombraba a las que hoy no están, dignificada sus memorias y visibilizaba la violencia que, a menudo, se pasa por alto, destacan integrantes del Observatorio de Equidad de Género.

“A Carmen Castelló Ortiz le debemos mucho las mujeres de Puerto Rico. Especialmente las familias de las mujeres asesinadas y desaparecidas. Desde el 2011 ella comenzó a dar seguimiento a todas esas muertes y fue consolidando una estrategia de investigación y documentación”, compartió a Es Mental la doctora Irma Lugo Nazario, actividad y quien ha dirigido trabajos del Observatorio de Equidad de Género desde su fundación.

“Una de las insistencias de ella es que esto no se puede convertir en número; son vidas de personas, familias afectadas, madres que han perdido a sus hijas, hijos e hijas que han perdido a sus madres. Lo importante es que no las olvidemos”, enfatizó Lugo Nazario. 

A través de una publicación en redes sociales, el Observatorio de Equidad de Género de Puerto Rico recordó su memoria y señaló que su labor fue profundamente feminista, ético y transformador, y que siempre estuvo dispuesta a atender inquietudes, compartir información y colaborar con otras luchas.

“Hoy la despedimos con dolor, pero también con la certeza de que su legado vive en cada esfuerzo por erradicar la violencia machista y construir justicia para todas. Seguiremos nombrando, visibilizando y exigiendo, como ella nos enseñó”, puntualizaron. 

El gran legado de Carmen Castelló

Por su parte, Amárilis Pagán Jiménez , activista, cofundadora de Proyecto Matria y amiga de Castelló Ortiz, dijo que ésta demostró, con su trabajo y su vida, el valor infinito de acciones que a veces parecen pequeñas, pero son inmensas. Todo esto haciéndolo desde una computadora ‘viejita’ y con un compromiso férreo con la justicia para las mujeres en Puerto Rico.

“Su trabajo fue tan meticuloso que nos permitió demostrar que el gobierno estaba subreportando y clasificando mal los feminicidios en el país”, sostuvo.

“Más allá de los números, el gran legado de Carmen fue, además, el nombrar a nuestras muertas y humanizarlas. Dejaron de ser una estadística más. Todo su trabajo fue voluntario y siempre lo hizo con amor y compromiso”, recordó.

Pagán Jímenez describió que, en el monitoreo de los casos de agresión sexual reportados en los medios, fiscalizaba también aquellos en los cuales la persona agresora ocupaba cargos en organizaciones religiosas. 

“Carmen fue tan humana que en ocasiones llamaba y se solidarizaba con las familias de las mujeres asesinadas o desaparecidas. Se tomaba todo esto como algo muy personal y lo sufría como si se tratara de alguien de su familia”, reflexionó.

Sin el trabajo de Carmen en Puerto Rico no se estaría hablando de feminicidios cómo se habla al día de hoy. Todas las mujeres estamos en deuda con ella, aseveró.

Castelló Ortiz estará presente por siempre en la práctica dedicada del trabajo social, en la defensa de los derechos humanos, en la intercesoría al lado de pacientes de salud mental, en la visibilizacion de las víctimas de los feminicidios y de las personas desaparecidas, especialmente de jóvenes y mujeres, así lo señaló la psicóloga social Mercedes Rodríguez López.

“Era una mujer sencilla, muy sabia, con una conciencia sobre los la justicia y los derechos humanos cultivada con la experiencia y con sus ojos de investigadora social. Era una gran educadora”, describió.

“Esta fue su manera de hacerle justicia a las mujeres víctimas de feminicidios y a las desaparecidas. Carmen Castelló buscó sus nombres, sus fotos y sus historias y las calocó en sus páginas“, finalizó Rodríguez López.

Esta historia fue editada para añadir lo compartido por la psicóloga social Mercedes Rodríguez López.