Se trata de expectativas en una relación de pareja y es ideal establecerlas antes de encontrar a esa persona tan deseada. Establecer y poner en práctica los llamados aspectos “no negociables” es una forma promover límites que beneficien las relaciones interpersonales y, sobre todo, la salud emocional de las personas.
Aunque deben hacer acto de presencia en todos los aspectos de una persona, como su trabajo o en la parte académica. Incluso, desde la niñez y adolescencia para comenzar a verbalizarlos; en las relaciones de pareja pueden prevenir vínculos nocivos, que dañen a una de las partes involucrada. Hacerlos realidad requiere identificar las necesidades y prioridades desde la individualidad.
Ejemplos de “no negociables”
“Un ‘no negociable’ puede ser, como por ejemplo, que la pareja vaya a cenar y se deje claro que en este momento no deben usar el teléfono. Esto es un issue que se da mucho en pareja”, explica la licenciada Franchesca M. Soto, psicóloga y socióloga.
Muchos desacuerdos en relaciones, de acuerdo con la experiencia de Soto, se dan, precisamente, porque nunca se llegó a hablar sobre estos límites. Por tanto, una vez experimentan la convivencia o están casados, comienzan las discrepancias y controversias.
Los “no negociables”, además, explica Jennifer Castro, psicóloga y presidenta de Psy-Q Group, hacen referencia a los valores de cada individuo. Como lo es el respeto, un no negociable, que no debería sacrificarse en ningún vínculo de pareja.
“Los ‘no negociables’ varían de persona en persona y se establecen según a tu crianza, a lo que conoces y es familiar para ti”, comentó Castro.
Sin embargo, estas experiencias (que se dan por factores externos) pueden llevar a una persona a tener ‘no negociables’ que, en ocasiones, no resultan saludables.
La infidelidad puede ser ejemplo de ello, pues hay personas que la aceptan porque se trata algo “ocasional”.
“Esos ‘no negociables’, en la base que se construyen, no necesariamente son correctos. Esto puede darse porque lo vieron en sus padres o así fue su crianza”, señaló Castro.
Los “no negociables”, también, y describe la sexóloga Alexandra Vélez, hablan sobre lo que una persona está o no dispuesta a recibir o dar.
Tal como lo podría ser el no estar con alguien que no comprende a su pareja ni se da la oportunidad de hablar, que violenta verbalmente o se muestra desconfiada.
“Nos ayuda a entender la relación, qué puedo hacer, qué no puedo hacer”, dijo Vélez.
Soto mencionó, por otro lado, que permiten reconocer lo que significa lealtad para cada integrante de la relación, promover una comunicación más efectiva y evitar dinámicas nocivas, como los celos excesivos.
No estar con alguien celoso podría ser un no negociable para una persona.
“El primer paso de entrar a una relación, sea de pareja o inclusive de amistad, es conocerse a uno mismo”, afirmó la psicóloga.
Esta autoreflexión y conocimiento propio son la raíz detrás de los límites.
La sexóloga Vélez planteó que hacer el ejercicio de saber lo que se quiere dar o aportar en una relación debería ser necesario.
“A veces entramos a relaciones y no sabes ni qué estamos dispuestos a dar ni qué estamos dispuestos a recibir”, reiteró Vélez.
En el tema de la sexualidad como parejas, por ejemplo, es esencial fijar los ‘no negociables’ y que una vez se dice que no, es no.
Los “no negociables” en este aspecto pueden ir desde el uso del condón o que no se toque en ciertas áreas o se realicen ciertas posturas (particularmente si se trata de casos que implican traumas), entre otros, describió la sexóloga.
Aconsejó que se evite tener estas conversaciones en la cama, pues son temas en los que hay vulnerabilidad.
“Los ‘no negociables’ van a ser clave en una relación amorosa, porque van a evitar entrar a relaciones dañinas. La persona va a saber qué sí y qué no y a la primera que vea una red flag, se detendrá a reflexionar”, expresó, por su parte, la psicóloga Castro.
Otros “no negociables” pueden verse en decisiones como no tener hijos o tenerlos, si se quiere o no contraer matrimonio, estar con alguien con diferencias en temas de religión o política, si se desea o no la convivencia y otros.
De acuerdo con el terapista, John Kim, cuando un individuo conoce sus “no negociables”, obtiene un sentido de identidad y propósito, ya que estos actúan como una brújula que guía hacia la vida que realmente se desea.
“Sin ellos, se corre el riesgo de comprometer las necesidades, entablar relaciones abusivas, experimentar situaciones con la salud emocional y, en última instancia, creer que no se es valioso”, puntualiza en How to Have Non-Negotiables.





