El acto sexual puede convertirse en algo lejano de placentero cuando la mujer siente dolor o incomodidad al practicar actividades sexuales con penetración.

Sentir dolor en las relaciones sexuales puede ser un problema estructural e incluso preocupaciones psicológicas. Según Mayo Clinic, muchas mujeres tienden a sentir dolor al comenzar a tener relaciones sexuales en algún momento de sus vidas. 

Médicamente se conoce como dispareunia, que significa tener un dolor genital recurrente que ocurre justo antes, durante o después de tener relaciones sexuales.

“Según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), la dispareunia es muy común: casi 3 de cada 4 mujeres tienen dolor durante el coito en algún momento de su vida. Para algunas mujeres es un problema temporal, pero otras lo es un problema que persiste”, estableció la ginecóloga Gladysmaria Figueroa. 

Causas y síntomas

La ginecóloga explicó que los síntomas de esta condición son dolor en el coito (acto que consiste en la introducción del pene a la vagina). 

“Hay un montón de razones por las que el coito puede ser doloroso para las mujeres. El dolor durante la inserción o «dolor de entrada» puede deberse a la falta de lubricación, a una anomalía en la anatomía del área (de nacimiento o adquirida después de trauma o cirugía), a una irritación, a una inflamación, a una infección o por contracción involuntaria del área vaginal y medicamentos(métodos anticonceptivos)”, añadió. 

Por otro lado, el “dolor profundo” es utilizado para nombrar la dispareunia que es producida con la penetración profunda, causada por infecciones, cirugías, adherencias, entre otros. 

La sexóloga Ivelisse Bruno-Ortiz  explicó que la respuesta sexual de la mujer es totalmente diferente al hombre y que se debe estar consciente en qué punto está el cuerpo y reconocer si está preparado.

Similarmente, la ginecóloga y el artículo de Mayo Clinic establecen que otra causa de la dispareunia pueden ser los problemas emocionales, trauma psicológico, estrés y antecedentes de abuso sexual.

“El cuerpo tiene memoria, por lo tanto si sufrimos un incidente en el que el cuerpo recuerde que podemos sufrir alguna lesión o puede ser igualmente doloroso a lo pasado a lo que tuvimos, pues el cuerpo se va a proteger y puede entonces tener una reacción involuntaria, pero es un mecanismo de defensa”, añadió Bruno-Ortiz.

Tratamientos

“Para muchas mujeres el hablar del sexo en general es difícil, por lo que hablar de los problemas en el sexo es aún más difícil”, sostuvo la ginecóloga.

Si la dispareunia no presenta signos de mejoría es importante que la paciente visite a su médico. 

El tratamiento es variado, según lo que le cause dolor a la paciente. Algunos medicamentos son recomendados si una infección o una afección médica es la causante del dolor.

Otra manera de tratarlo son las terapias como el asesoramiento o terapia sexual, lo cual no requiere medicación.

“Pecamos mucho de autoevaluarnos  y a la vez autorecetarnos”, explicó la sexóloga. Además enfatizó que es importante que cuando son problemas referentes a la sexualidad de la persona, se busque ayuda en especialistas capacitados.

Si bien la comunicación es la base de todas las relaciones, más aún de una amorosa. Según la sexóloga, hay que establecer como prioridad la salud sexual de ambos, tener una comunicación sana con la pareja y que se vean como personas que sienten y padecen, para lograr crear un espacio seguro y confiable.

“Muchos pacientes no se atreven a hablar de este tema. La dispareunia puede afectar significativamente la salud mental y física de la mujer y las relaciones con su pareja. Por eso es importante mantener una conversación abierta con tu pareja y tu médico si estás padeciendo de dispareunia. Podemos encontrar la causa y mejorar tus síntomas”, puntualizó Figueroa.