Con miras a arrojar luz sobre las lesiones cerebrales traumáticas (TBI, por sus siglas en inglés) en Puerto Rico, el doctor Manuel Más, fisiatra y profesor en el Recinto de Ciencias Médicas, presentó una investigación, durante la conferencia Una Población Olvidada -auspiciada por la Fundación Luis Salazar Géigel-, en la que determinó las causas más comunes, las poblaciones más vulnerables y precisó el estatus de salud de los pacientes luego de dados de alta del Hospital de Trauma de Centro Médico.

Las lesiones cerebrales traumáticas suceden cuando ocurre un impacto fuerte en la cabeza o el ingreso de un objeto en el cerebro, como un accidente de automóvil o motora, una caída, un impacto de bala, entre otros, según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares. Entre los síntomas más graves se encuentra la dificultad para hablar, pérdida de equilibrio, debilidad en los brazos, disminución del nivel de conciencia, dificultad para hablar, entre otros síntomas, de acuerdo al Instituto.

¿Qué reveló la investigación sobre las lesiones cerebrales traumáticas en la Isla?

Según datos presentados en la investigación, entre los años 2019 y 2022 hubo un total de 947 pacientes atendidos por TBI en el Centro de Trauma y 391 (41.3%) de los pacientes tenían entre 20 y 39 años. De igual forma, el 80% del total de pacientes hospitalizados por este tipo de trauma eran hombres.

Así las cosas, Más recalcó que el 18% de los pacientes no sobrevivieron el trauma cerebral. “Una sobrevida del 72% no es buena. Suena alto, pero uno cuando sufre algo no quiere tener un 18% de riesgo de morir. Son números alarmantes. Así que pacientes que sufren un trauma cerebral severo tienen una supervivencia limitada y puede ser que fallezcan durante la estadía”, indicó.

Más, el principal investigador, apuntó a que los hombres, cuando sufrieron un trauma cerebral, eran más jóvenes que las mujeres. De igual forma, hubo una tendencia a que los hombres experimentaran traumas más severos que las mujeres.

“Esto no nos sorprende. En otros estudios en el mundo, demuestran que los hombres estamos más predispuestos a tener trauma cerebral. Eso se ha visto ya sea por conductas incorrectas que suelen tener los hombres más que las mujeres, ya sea utilizar vehículos de motor más rápidos, no ponerse un casco, beber o hacer conductas que nos ponen en riesgo de sufrir un trauma cerebral”, explicó Más.

El fisiatra aseguró que, en promedio, los pacientes hospitalizados por trauma cerebral solían pasar cerca de 20 días en el hospital.

“Casi todos los casos de trauma cerebral que llegaron a nuestro hospital y nosotros analizamos, eran traumas cerebrales severos. Recordando que el trauma cerebral se divide en tres categorías: leve, moderado y severo. Severo siendo el peor”, añadió.

“No nos sorprende porque el Hospital de Trauma recibe pacientes con muchos traumas, así que hace sentido que los pacientes que se admitan allí tengan los traumas cerebrales más severos de nuestra Isla”, aclaró.

Más añadió -como punto importante- que en otros hospitales los números de traumas severos podrían ser menores debido a que el Centro de Trauma del Centro Médico atiende los casos más graves del País.

“En otros países las caídas son la causa más común de un trauma cerebral. Usualmente lo que se ha reportado es que los pacientes más jóvenes suelen tener traumas cerebrales por accidentes de carro o accidentes de motora y entonces cuando empiezan a tener más de 65 años de edad, caídas es la causa más común en esa población”, expuso el principal investigador.

“En el Hospital de Trauma, los accidentes de motora fueron la causa más común para tener un trauma cerebral en el hospital seguido, bien de cerca, por accidentes automovilísticos. Las caídas y los accidentes pedestres fueron bien comunes también”, aclaró.

Según el estudio del 2019 a 2022, el número de pacientes y los mecanismos de lesión fueron 215 por motora, 214 por automóviles, 186 por caídas, 181 accidentes pedestres, 39 con armas de fuego, 18 por accidentes en bicicleta y 80 por otras razones.

Más indicó que, aunque comúnmente cuando los pacientes se dan de alta del Centro de Trauma terminan en servicios de terapia en el hogar, hubo un incremento en la cantidad de pacientes que fueron a un centro de rehabilitación hospitalizado.

Entre los años 2019 y 2021 el promedio de pacientes que internaban en un centro de rehabilitación rondaba los 4 a 6 por año; en 2022, incrementó a 36.

“No es que los servicios en la casa sean peores o los servicios en otros centros sean peores, existen por que los pacientes no pueden ir a un centro de rehabilitación, pero, por definición, la frecuencia de intensidad de terapia que se da en un centro de rehabilitación hospitalizado es mayor”, apuntó.

“Deberíamos de tratar que el paciente que puede ir al centro de rehabilitación, vaya. Eso no solamente es desde nosotros, como recomendación, pero ahí entran también las aseguradoras que quieran aprobar estos servicios a los pacientes. Ir a un centro de rehabilitación sí es más caro que ir a la casa a coger terapia. Así que es una inversión que se hace en paciente y si uno quiere ser bien frío y pensar en dinero, que en 10 años al paciente le cueste menos al plan médico que la inversión inicial que hicieron en ir a un centro de rehabilitación”, recomendó.

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Luis Salazar Géigel, fundador de la organización sin fines de lucro Luis Salazar Géigel y víctima de una TBI. (Foto por César R. Candelario Febles)

Luis Salazar Géigel, fundador de la organización sin fines de lucro Luis Salazar Géigel y víctima de una TBI en el 2011, destacó como muy importantes las investigaciones acerca del tema para poder establecer mejores políticas públicas, mejores asignaciones de fondos para el cuidado de los pacientes y mejores cuidados.

“Esta es la primera vez que se hace un estudio de esta población. Estas investigaciones son sumamente importantes porque sin esas investigaciones no podemos hacer ningún argumento. Esto nos da una base para que cuando tengamos que solicitar, sepan y nos va a ayudar a solicitar fondos”, concluyó Salazar Géigel.