La falta de un plan de emergencia de salud concreto y funcional por parte del Estado se ve reflejado en la carencia de estadísticas sobre condiciones de salud crónicas y las situaciones que enfrentan los hospitales y pacientes a diario en Puerto Rico, como la interrupción del sistema de energía eléctrica en la Isla, de acuerdo con la epidemióloga Cruz María Nazario

De acuerdo con la doctora, se ha evidenciado la no existencia de un documento preciso por parte de las agencias gubernamentales, ya que a casi cinco años del paso del huracán María no existen datos actuales sobre las poblaciones que experimentan las principales causas de muerte en Puerto Rico y aún existe el temor de que los hospitales y sus pacientes se vean trastocados por la falta de energía eléctrica. 

Yo no creo que hemos progresado después del huracán María y la evidencia es que no hay un plan aprobado. Vimos cómo en un hospital se va la luz y no prende el generador, eso es falta de un plan de emergencia”, dijo refiriéndose a la situación que enfrentó un hospital en Mayagüez tras el apagón masivo que afectó al archipiélago en la noche del 6 de abril. 

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La doctora aseguró que no ha habido un esfuerzo en trabajar el problema tras los pasados eventos atmosféricos que afectaron al País, especialmente por tratarse de unas situaciones que afectan cotidianamente. 

“Sabemos que Puerto Rico, por ser una isla, es susceptible a este tipo de situación. Es importante que el gobierno tome la acción de tener un plan a nivel de la isla completa. Es imposible que sigamos tratando de apagar un fueguito aquí y un fueguito allá cuando no existe un plan”, señaló. 

Es Mental intentó comunicarse con el Departamento de Salud para conocer por qué no hay un plan a estos efectos, como indicó Cruz Nazario, pero los esfuerzos fueron infructuosos.

En el Plan Operacional del Departamento de Salud, aprobado el 1 de junio de 2021, contempla estrategias y acciones de mitigación y respuesta a “cualquier eventualidad con el potencial de impactar los sistemas de salud pública”, pero también sostiene que el documento no implica las consecuencias de carácter catastrófico y que, en todo caso, se debe consultar el plan federal Joint Operational Catastrophic Incident Plan.

De igual manera, determina que los ciclones tropicales y sus consecuencias, epidemias, inundaciones y deslizamientos son amenazas con mayor probabilidad de ocurrir y que de esto podría suscitarse la interrupción de servicios de salud o impacto a la infraestructura.  Sin embargo, entre estos no se detallan acciones sobre apagones o problemas relacionados con el servicio de electricidad.

Por otro lado, Nazario mencionó la ausencia de datos provista por la agencia oficial de salud. Particularmente, las estadísticas de pacientes viviendo con alguna enfermedad crónica o de salud mental. 

“Los profesionales de la salud documentan la magnitud de la enfermedad por su práctica privada, pero si vas al Departamento de Salud, a una página, no lo vas a encontrar, porque no se está recogiendo ese dato”, dijo. 

“Nosotros no sabemos quién está enfermo en Puerto Rico. Antes teníamos un programa que se hacían encuestadas en todo Puerto Rico y sabíamos el estado de morbilidad de la población, se llamaba el Estudio Continuo y se dejó de hacer. Ahora solo sabemos la (causa de) muerte”, añadió. 

La epidemióloga indicó que actualmente no se sabe cuántas personas hay con diabetes, con problemas de salud mental o alzhéimer. 

Recomendó emular lo que hacen grupos en las comunidades a la hora de hallar datos que sean necesarios en las acciones de respuestas a emergencias.

Dio como ejemplo una visita que tuvo a una comunidad, cuyos líderes tenían un censo de sus ciudadanos.

“Eso tiene que estar a nivel del País. Necesitamos exigirle al gobierno ese plan y que lo presente. El plan se tiene que preparar, discutir con la población, modificarse y todos los años hacerse simulacros. ¿Cómo va a funcionar si la agencia central de nuestro país no tiene un plan adecuado para manejar las situaciones de emergencia?”, expresó.

La doctora dijo también que este plan no solo es responsabilidad del Departamento de Salud, sino que otras agencias gubernamentales tienen un rol, con la finalidad de que trabajen en unísono.  

“Tiene que ser el gobierno completo y que la gente lo apruebe”, finalizó.