El trastorno bipolar es una condición en la cual la persona tiene varios episodios distintos de cambios en el estado de ánimo. En un momento determinado puede tener depresión, luego sentirse normal y después pasar a tener hipomanía o manía, que son lo opuesto a la depresión.
Así lo explicó la doctora Karen Martínez, psiquiatra y directora del Departamento de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, al tiempo que mencionó que hay “personas que tienen dificultad regulando sus emociones todos los días o en varios momentos del día y eso es muy distinto a lo que es el trastorno bipolar”.
A su vez, Martínez indicó que existen dos tipos de trastorno bipolar: el tipo 1 y el 2. En el tipo 1 es donde hay manía, que son los síntomas más severos de estos episodios, donde una persona puede tener alucinaciones e ideas de grandiosidad. Los pacientes con trastorno bipolar tipo 1, cuando tienen episodios maníacos, “muchas veces terminan en el hospital por la severidad de los síntomas”, aseguró.
En el trastorno bipolar tipo 2, entonces, los pacientes tienen episodios de hipomanía, que, según la psiquiatra, significa que son los mismos síntomas, pero con menos intensidad y que duran menos días. Como los síntomas no son tan evidentes como los de la manía, es más difícil hacer un diagnóstico del trastorno bipolar tipo 2. Es por eso que, a veces, los pacientes son diagnosticados con depresión recurrente u otros diagnósticos antes de llegar al diagnóstico correcto, aseguró la psiquiatra de niños y adolescentes.
El trastorno bipolar es una condición de salud mental que afecta a .5% de la población mundial, según la Organización Mundial de la Salud.
Sobre el diagnóstico, Martínez mencionó que, aunque haya otros síntomas, hasta que ocurra un episodio de manía o hipomanía no se da un diagnóstico certero. Estos episodios suelen presentarse entre los 18 a 22 años, siendo el promedio a los 19 años.
Indicó que para muchas personas el recibir el diagnóstico correcto puede tardar hasta 10 años. Esto, según la psiquiatra, tiene mucho que ver con el sistema de salud de la Isla, ya que a veces es difícil conseguir un profesional que vea a los pacientes consistentemente. Es necesario que el profesional conozca bien al paciente y que lo vea por lo menos un año o un año y medio de forma constante.
No obstante, aseguró que no se necesita un diagnóstico certero para la estabilidad en los síntomas, ya que los mismos se pueden trabajar. Por ejemplo, se puede implementar la psicoterapia para el manejo de las emociones.
Causas del trastorno bipolar
Martínez aseguró que el trastorno bipolar “es una de las condiciones más biológicas que tenemos en la psiquiatría”. Además, existe un componente genético para su desarrollo, aunque no necesariamente tiene que haber personas con este trastorno en la familia, sino con otras condiciones de salud mental, como depresión o esquizofrenia. Mencionó, además, que el medioambiente también tiene un vínculo con el desarrollo de esta condición, ya que se ha visto que los estresores manifiestan esa predisposición genética. Algunos de estos estresores pueden ser vivir con mucho estrés y el haber estado expuesto a eventos traumáticos. “Todo eso predispone a que esa genética interaccione con el medioambiente y se manifieste la condición”.
Mencionó que el trastorno bipolar es una condición crónica, lo que significa que, aunque la persona esté estable, está en riesgo de tener un episodio depresivo maníaco o hipomaníaco. “Así que el tratamiento es clave para no tener episodios”, aseguró.
Dijo que es importante que el paciente tenga los medicamentos adecuados para que se pueda mantener con el tratamiento y tener estabilidad.




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