Los casos de insomnio y de apnea del sueño que diagnostican en sus oficinas han incrementado —en específico, desde el paso del huracán María en 2017—, alertaron el neumólogo Jesús R. Casals Hidalgo y el psiquiatra Edgardo Prieto Agostini.

La crisis económica, los asuntos personales y los problemas familiares redundan en que incremente la ansiedad. Esto puede ocasionar malos hábitos alimenticios que a su vez provoquen trastornos del sueño, coincidieron en entrevista con Es Mental. 

“María ha traído unos impactos emocionales inmensos en los puertorriqueños y ha creado mucha ansiedad, mucha depresión”, agregó Casals Hidalgo. Esto puede desembocar en el desarrollo de apnea del sueño debido a que por lo general las personas ansiosas o deprimidas comen más, lo que ocasiona que tiendan subir de peso. 

Ejemplifico que la cantidad de casos de apnea del sueño que ha recibido en su oficina ha incrementado desde 2017.

No obstante, el incremento en casos puede deberse a que los médicos han cobrado conciencia sobre cómo diagnosticar trastornos del sueño por su severidad en la salud, aclaró Casals Hidalgo.

Pese a que tanto la apnea del sueño como el insomnio siempre han sido comunes en la isla, Prieto Agostini mencionó que los fenómenos atmosféricos recientes han empeorado la salud de los que padecían previamente de algunos de estos trastornos.

“Hay muchos pacientes que ya tenían el problema del insomnio, [que] ahora no se toman el medicamento para dormir porque quieren estar pendientes a cuando ocurra otro terremoto”, mencionó el psiquiatra. “Eso lo que hace es empeorar la situación”.

Por el momento, no existen estudios recientes que establezcan la proporcionalidad de los casos de trastornos del sueño en Puerto Rico. Sin embargo, Prieto Agostini expresó que la cifra no es tan distinta a la encontrada en estudios llevados a cabo en Estados Unidos.

En 2006, el Instituto Nacional de Salud (conocido en inglés como “National Institute of Health) publicó un estudio titulado “Sleep Disorders and Sleep Deprivation: An Unmet Public Health Problem”, en el que encontró que cerca de un 20% de los estadounidenses padecen de trastornos del sueño o de problemas crónicos para dormir. 

“En Puerto Rico, es más fácil tomarse el fármaco (para dormir)”, opinó el psiquiatra. “Hay que tener mucho cuidado con los tés naturales (…) y con el cannabis medicinal”, agregó, al mencionar que no existen estudios académicos que corroboren que estos alivian los trastornos del sueño.

El factor de riesgo que más influye en el desarrollo de la apnea del sueño en adultos y en adolescentes es la obesidad, explicó el neurólogo subespecializado en medicina del sueño, Noel J. Vargas Pérez. La obesidad provoca que sea más complicado sanar los trastornos del sueño a largo plazo. 

Mientras, el insomnio sí puede curarse con los tratamiento adecuados, pero es más complicado porque existe más resistencia de parte de los pacientes, agregó Vargas Perez. 

El insomnio ocasiona que quedarse dormido o mantenerse despierto sea complicado. Esto tiende a ocurrir durante un periodo de tres meses o más y unas tres veces en semana, explicó. En contraste, la apnea del sueño es un problema respiratorio al dormir que ocasiona que el oxígeno en el cuerpo descienda según la vía respiratoria se obstruye.

El neurólogo mencionó que, si bien es cierto que el insomnio es el trastorno del sueño más frecuente en las personas, la apnea del sueño es el que más atiende en su oficina.

“El acceso al tratamiento para la apnea del sueño es limitado”, expresó Vargas Pérez. “Muchos de los planes [médicos], aunque costean el estudio, los deducibles podrían ser altos. 

El plan médico “no cubre el estudio del sueño, pero el plan del gobierno sí cubre el tratamiento”, agregó. 

Pero, ¿cómo mantenemos un buen sueño?

La Fundación para la Investigación en Psicoterapia y Personalidad aconseja que para lograr un sueño adecuado es importante tener una buena higiene del sueño, lo que se define como un conjunto de hábitos y conductas que pueden asegurar un descanso adecuado. 

La fundación igualmente insta a aplicar las siguientes orejitas para lograr dormir bien gracias a la higiene del sueño:

  • “Evite las siestas, deje el tiempo para dormir por la noche” – Si duerme durante el día para intentar recuperar las horas de sueño que perdió la noche anterior, su ciclo de sueño nocturno terminará afectado. Lo recomendado es que los adultos no duerman más de ocho horas.
  • “Establezca una rutina antes de acostarse” – Si se acostumbra a acostarse a la misma hora todos los días después de realizar actividades pasivas, tales como leer un libro que no te guste. De esa manera, el cuerpo se acostumbrará a dormir a la misma hora. Recuerde no dormir en exceso los fines de semana.
  • “No permanezca en la cama más de 15 minutos” – Si no puede dormir, levántese de la cama y realice alguna actividad pasiva. Mejor no lo haga en la cama porque el cuerpo puede mantenerse en estado de alerta en lugar de relajarse. 
  • “Trate de mejorar el ambiente donde duerme” – Busque una cama cómoda, evite el ruido, regule la temperatura y evite la humedad si desea dormir bien.
  • “Evite hacer ejercicio intenso cercano a la hora de acostarse” – Si desea ejercitarse, hágalo en la mañana en un lugar con mucha iluminación. Evite ejercitarse seis horas antes de acostarse.
  • “No cenar en exceso al acostarse” – Evite consumir alimentos dos o tres horas antes de acostarse. Solo coma de manera liviana para evitar sentir hambre al irse a dormir. Igualmente, evite el consumo de bebidas cafeinadas, como el café.