Algunas personas buscan refugio en la religión, las iglesias o en la espiritualidad para atender sus preocupaciones emocionales y de salud mental en lugar de acudir a un psicólogo u otro profesional similar. 

Sin embargo, desconocen que la religión no tiene que estar desligada de los tratamientos psicoterapéuticos, sobre todo cuando la mayor parte de la sociedad tiene algún acercamiento a la espiritualidad. 

Al menos desde 2010 los psicólogos han rechazado teorías previas de que la religión es una patología. Según un artículo de la American Psychological Association, “la religión ha sobrevivido, suponen, porque nos ayudó a formar grupos sociales cada vez más grandes, unidos por creencias comunes. ‘Si estamos en el camino correcto con esta idea de subproducto, y los hallazgos son realmente sólidos, es difícil argumentar que la religión es una patología’”.

Los estudios sobre la unión entre la psicología y el uso de la religión en tratamientos han aumentado, al punto de que expertos en salud mental en Puerto Rico han logrado la publicación de un libro que recoge una mirada a los tópicos fundamentales de la psicología de la religión y la espiritualidad como subdisciplina en la isla. 

El doctor Orlando Pagán-Torres-Torres, editor de “Introducción a la psicología de la religión y la espiritualidad en Puerto Rico”, publicado por la editorial Publicaciones Puertorriqueñas, explicó a Es Mental que “si vamos un poquito atrás a la historia, el campo de la religión y la espiritualidad ha sido un campo bien controvertible y debatible sobre todo en el campo de la psicología. Ha generado mucha controversia si es ético o no integrar las creencias religiosas o espirituales del paciente dentro del contexto de terapia”.

De igual forma, dijo que “ha surgido controversia sobre cuál es el impacto que la religión y la espiritualidad puede desempeñar en la salud mental de las personas y todos esos tópicos se discuten con mucha precisión y con un lenguaje accesible en este libro”.

Una encuesta de la firma Gallup, reseñada por la revista Psychology Today, establece que el 92 por ciento de los estadounidenses creen en Dios, del 55 al 59 por ciento de estos dicen que la religión es “muy importante” en sus vidas, y otro 24 al 29 por ciento dice que la religión es “bastante importante en sus vidas”.

Pagán-Torres añadió que “a nivel mundial se han realizado estudios experimentales que son bien conocidos en donde se ha probado si la integración de la espiritualidad y la religión en el contexto de terapia tiene un impacto positivo en las personas que sostienen que esa creencia religiosa y se ha visto que el impacto es positivo”.

“Pero es bien importante hacer énfasis en lo que es el aspecto ético. De hecho, hay un capítulo en el libro dedicado a discutir los códigos de éticas de la profesión de la psicología y de lo que estos dicen sobre la integración de la religión”, dijo. 

Las creencias religiosas “pueden ayudar a los pacientes a afrontar sus situaciones de vida y que pueda tener un buen funcionamiento”, agregó.

Por otro lado, “esto es algo que no se debería implementar con una persona que, por ejemplo, sea ateo o que sea agnóstico o simplemente en una persona que no sea religiosa”. Por eso, según Pagán-Torres, es importante que, desde el principio, cuando el psicólogo conoce al paciente, conozca el rol de la religión en su vida porque puede ser un recurso positivo en el tratamiento.

Si un profesional de la salud mental, como los psicólogos, imponen sus propias creencias a los pacientes incurren en una falta ética, algo que el libro, que cuenta con 23 autores de diversas universidades alrededor de la isla, expone. 

Pagán-Torres advirtió que aquellos que buscan ayuda en sus iglesias y en la religión “también deberían buscar ayuda de un profesional”.

“Pudiera haber una persona que sea profundamente religioso, espiritual, y quizás quiera buscar algún tipo de consejería espiritual pastoral con el sacerdote o con el pastor, pero cuando ya estamos hablando, quizás, de síntomas psicológicos que están presentes en la vida de la persona, que quizás puedan llevar a que haya algún tipo de diagnóstico, por ejemplo, de depresión o de ansiedad, pues lo más recomendado sería que la persona pueda buscar ayuda profesional”, sostuvo.

El libro “pretende ser un recurso específicamente para todos los profesionales de la salud mental y los estudiantes, pero también para los que estén interesados en explorar al científicamente la dimensión religiosa y espiritual, cómo se asocia con la psicología, cómo se asocia con la salud mental en la población puertorriqueña”. 

Los autores también discuten en el texto recomendaciones metodológicas para el desarrollo de futuras investigaciones en este campo en Puerto Rico y sugerencias para el adiestramiento sobre asuntos de carácter religioso o espiritual en la psicología. 

Los interesados en adquirir el libro pueden comunicarse con Pagán-Torres a libroinfopr@gmail.com. También pueden adquirirlo a través de la Editorial Publicaciones Puertorriqueñas, Librería Euroamericana y Librería El Candil en Ponce.