La soledad no deseada se refiere a la inhabilidad de los niños y adolescentes para socializar de manera adecuada con los demás, ya sea por timidez o por alguna condición que le incapacite el poder ser sociables.

Así lo explicó la psicóloga Jocelyn Morell Casellas, quien aseguró que en las escuelas se ve muchos casos de cuidadores que expresan que sus hijos tiene muchos amigos, pero lo que en realidad tienen son hijo aislados, sin saberlo, mencionó la experta.

“Dice: ‘Mi nene tiene muchos amiguitos’, y yo le digo: ‘Es que él aquí en la hora del recreo está solito con su computadora en el pasillo, no está jugando con nadie’”, ejemplificó.

Tener amigos virtuales no es lo mismo que la vida real y no se traduce al desarrollo de las mismas capacidades sociales, reiteró Morell Casellas. Se traduce en menores que no saben preguntar: “¿Cómo estás?”, no saben compartir, no tienen las herramientas o las destrezas para poder compartir con otros tu manera adecuada.

Causas de la soledad no deseada

Por su parte,  la psicóloga clínica María Rodríguez Vidal explicó que la soledad no deseada puede ser un factor que afecte a una persona a lo largo de la vida, pero no hay una etapa particular para que esto suceda. Pudiese estar relacionado a la falta de autoestima o una autoestima lastimada, eventos de abandono o sensación de abandono, sucesos que representan un fracaso de relaciones interpersonales, percepción distorsionada de sí mismos, entre otros. 

Pudiera, además, estar asociado al acoso escolar o maltrato de alguna de sus denominaciones, incluyendo el físico, emocional o sexual, que a su vez impacta la autoestima y la autopercepción, señaló Rodríguez Vidal.

Por otro lado, Morell Casellas aseguró que las redes sociales promueven muchas veces una comparación con un ideal. Por ejemplo, el cuerpo, la piel o el cabello ideal.  “Esa comparación hace que los jóvenes, muchas veces, también se sientan inadecuados en otros ámbitos y por no ser el estereotipo”, sostuvo.

Es más fácil escribirle por texto a alguien que dar la cara, socializar verbalmente, compartir, jugar, entre otros, sostuvo Morell Casellas. Esta dificultad, esta soledad no deseada, puede resultar en depresión, ansiedad, una baja autoestima y, en casos extremos, pensamientos suicidas. 

También es responsabilidad de los enseñantes y profesionales de cada escuela. Si ven a alguien solo, motivar a los demás a incluirles, pues el aislamiento es señal de que algo no anda bien.

Otro de los impactos psicológicos de la soledad no deseada es que afecta la capacidad de un niño o niña para desarrollar una identidad y tener relaciones saludables, opinó Morell Casellas. 

Recomendaciones 

Recomendó fomentar las habilidades sociales, hacer más trabajos en grupos, integrar al menor en deportes y actividades fuera de la escuela que le impulsen a hacer amigos, incluirle en clubes, invitarle a hacer de voluntario, entre otros esfuerzos. 

Algunas de sus recomendaciones de Rodríguez Vidal para manejar la soledad no deseada en esta población fueron crear espacios de comunicación abiertos, en donde no haya juicio ni temor a ser regañado, castigado o reprendido por expresar lo que siente. Si hay alguna sintomatología de la depresión, ver si cuál es su rutina y si ha habido un algún cambio significativo ver cómo éste impacta la vida de este niño o niña.

Particularmente en la adolescencia, que es una etapa en donde se caracteriza por tantos cambios, es importante que los padres estén conscientes y pendientes, recordó Rodríguez Vidal.  De hecho, la adolescencia es un período de vida caracterizado por una mayor sensibilidad a los estímulos sociales y una mayor necesidad de interacción con los compañeros. 

Por esto, entender la edad y etapa de desarrollo del menor, poder tener comunicaciones o conversaciones dentro de lo que es la autoestima, el respeto a los demás, el respeto a sí mismo y poder crear esta comunicación abierta fueron algunas de las sugerencias de Rodríguez Vidal.

Es importante que los menores sientan que están en un lugar seguro, que cuando tengan alguna inquietud se sientan escuchados y validados de manera que puedan buscar o encontrar juntos como familia, como sociedad, como organización o como escuela una alternativa que responda al mayor bienestar de ellos, dijo Rodríguez Vidal. Esto tomando en consideración sus necesidades, sus capacidades, y echando de una parte las percepciones que los adultos tienen de lo que es o debe ser lo correcto.