Ser sapiosexual se refiere a una persona que siente atracción de índole sexual o romántica fundamentada, principalmente, por la capacidad intelectual de la otra persona. El término abarca cómo esa profundidad emocional, coeficiente intelectual, entre otras destrezas, pudiesen generar más interés que el físico, explicó Alexis Rivera Cuevas, psicólogo clínico. 

“Es un estilo o una manera en la que se muestra interés por una persona, una preferencia”, indicó por su parte, la psicóloga y sexóloga, María Rodríguez Vidal.  Especificó que no es un tema nuevo, sino que uno que se ha visto en auge en la población adulta joven (25-35 años). Se está viendo una mayor tendencia a tener este tipo de inclinación en la que se le da más importancia a aspectos como la inteligencia.

Darren Stalder, un ingeniero en Seattle, Estados Unidos, es reconocido como el autor del  término «sapiosexual» en 1998. Usó el término para describir su propia sexualidad en una entrevista. «Quiero una mente incisiva, inquisitiva, perspicaz, irreverente. Quiero a alguien para quien la discusión filosófica es un juego previo«, explicó Stalder, sin saber que estaba dándole un nombre a una identidad ya existente, pero muy poco explorada en público. 

Sapio, en latín, significa “entender», este término comenzó a recibir más atención a principios de la década de 2010. OkCupid lo incluyó entre las opciones de orientación sexual en parte porque «sabemos que nuestra audiencia se inclina hacia el lado intelectual», dijo Nick Saretzky, director de producto de la compañía, al New York Times. 

Mientras, el mismo diario explicó que los científicos consideran la sapiosexualidad menos una orientación sexual que una identidad, pues las personas que se identifican como sapiosexuales también pueden identificarse como homosexuales, heterosexuales, bisexuales, asexuales o algo más.

Asimismo, otro estudio publicado en la revista científica Intelligence exploró el valor de los altos niveles de inteligencia probando que este puede extenderse a la atracción sexual específica. En lugar de limitarse a la supervivencia potencial y los beneficios como pareja, estas personas se enfocan en lo que la otra persona posee intelectualmente. Esta investigación abordó cómo para algunas personas, la percepción de altos niveles de inteligencia en otra persona es tan sustancial que puede inducir más excitación sexual en comparación con cualquier otro atributo.  

Este tipo de atracción o preferencia no tiene por qué verse mal, siempre y cuando se mantenga a través de una convivencia sana y respetuosa, sin dominio ni deseos de superioridad, aclaró Rivera Cuevas.

Una de las ventajas mencionadas por el experto fueron elegir por una característica que te resulta importante, explicó. No están presentes los estándares de belleza y el rol social preestablecido de las características físicas ideales, una perspectiva con grandes sesgos, agregó. 

Si bien hay una investigación científica limitada específicamente sobre la sapiosexualidad, los estudios en psicología evolutiva sugieren que la inteligencia y la educación pueden ser rasgos atractivos. La inteligencia, en este caso asociada con mejores habilidades para resolver problemas y un estatus más alto, podría ser vista como ventajosa para la supervivencia y la reproducción.

El carácter económico no juega un papel relevante. No se trata de tener una profesión específica ni de recursos económicos, destacó Rivera Cuevas. Sino que la capacidad de procesar información, comunicarles. Es decir, no se discrimina por factores sociales o socioeconómicos. Una de estas personas se puede enamorar o interesar por la otra leyendo una carta de esa persona o un escrito. 

Asimismo, ambos expertos establecieron que no existe un tipo de inteligencia, y que puede tratarse de un talento, de un campo específico, de inteligencia emocional, capacidad para comunicarse, habilidad para escribir, entre otras destrezas fuera de lo que es el coeficiente intelectual de la persona.

En este marco, comentó que no hay un perfil específico que una a las personas sapiosexuales, ni experiencias de vida que contribuyen a esta preferencia. “La apreciación por la inteligencia varía de persona en persona”, dijo Rivera Cuevas.

Los beneficios de ser sapiosexual

En cuanto a beneficios, Rodríguez Vidal mencionó que se puede aprender sobre temas que a nivel personal parecen interesantes o hablar con personas sobre temas que interesan puede ser estimulante. 

El problema es que se puede caer en el patrón de ignorar otras conductas que pudiesen ser de riesgo. Ignorar comportamientos obsesivos, agresivos, conductas que minimicen, entre otros actos que ponen en riesgo a la pareja, son algunas de las banderas rojas que mencionó la experta. 

Por otro lado, en consonancia con lo mencionado por Rivera Cuevas, Rodríguez Vidal consideró que no fijarse en el físico de la persona es positivo. Lo físico es algo que tiene cambios significativos a través del tiempo, mientras, lo cognitivo no necesariamente se pierde, aseguró. 

Puede ser que la persona sapiosexual se enfoque en una persona que tiene un nivel de inteligencia superior en temas generales o específicos, lo que permite conocer a personas que respondan a otras necesidades fuera del concepto físico incluso de género y orientación sexual, concluyó.