El popular medicamento Tylenol volvió al centro de la controversia, luego de que una corte federal de apelaciones reactivara más de 500 demandas que alegan un vínculo entre el uso de acetaminofén durante el embarazo y el desarrollo de autismo y trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
Esta acción, que se produjo el pasado 13 de julio, no establece que el tribunal haya determinado que el medicamento cause estas condiciones. Los casos regresan ahora a la corte de primera instancia, donde darán paso a testimonios de varios peritos y evidencia científica que había quedado excluida. La misma corte de apelaciones aclaró que no estaba resolviendo la cuestión de causalidad.
La controversia se centra en si la exposición prenatal al acetaminofén puede aumentar el riesgo de autismo o TDAH. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) reconoció el año pasado una posible asociación, aunque enfatizó que no se ha establecido una relación causal y que existen estudios con resultados diferentes. De hecho, la agencia también advirtió que la fiebre alta durante el embarazo puede representar un riesgo para el feto, por lo que considera razonable que una embarazada utilice acetaminofén en determinadas circunstancias.
Las demandas son contra Kenvue, la actual empresa fabricante de Tylenol. El mismo día en que se reactivaron los casos esta compañía emitió unas declaraciones en las que expresó que “…la ciencia creíble e independiente no demuestra ninguna relación probada entre el consumo de paracetamol y el autismo o el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). La ciencia es fundamental, y estamos de acuerdo con los muchos profesionales médicos y de salud pública que han revisado la evidencia científica sobre este tema y comparten esta opinión”.
Una revisión sobre las posturas de varias organizaciones de salud, actualizada a noviembre 2025, concluyó que no consideran demostrada una relación causal entre el uso de acetaminofén durante el embarazo y el autismo, así como TDAH y otros trastornos del neurodesarrollo. La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Academia Americana de Pediatría (AAP), el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) y la Sociedad de Medicina Materno-Fetal (SMFM) coinciden en que la evidencia disponible no lo demuestra y reiteran que el medicamento sigue siendo una opción segura cuando se utiliza correctamente y bajo orientación médica.
Otro estudio publicado por los Institutos Nacionales de la Salud, que incluyó más de 2 millones de niños en Suecia, no encontró una relación causal entre el uso de acetaminofén durante el embarazo y el autismo, el TDAH o la discapacidad intelectual. Al comparar hermanos, los investigadores concluyeron que asociaciones observadas en estudios previos probablemente se debían a otros factores.
No existe relación científica entre el Tylenol y el autismo
Mientras, en uno de varios estudios la AAP sostiene que no existe evidencia de una relación causal entre el acetaminofén y el autismo y afirma que el medicamento es seguro para los niños cuando se utiliza correctamente. También respalda el uso ocasional y según indicaciones durante el embarazo para aliviar dolor o fiebre, previa consulta médica.
“Definitivamente no existe una relación (científica) entre el Tylenol o acetaminofén con el autismo. Es un producto usado hace mucho tiempo y se conoce muy bien su química, cómo funciona y su farmacología. Todas las investigaciones dicen que no hay asociación”, comentó el doctor Ricardo Fontanet.
El pediatra reiteró que no ha visto ninguna contraindicación entre sus pacientes. Señaló, no obstante, que la única advertencia sería si la persona es alérgica al producto o tiene algún problema hepático ya que se metaboliza en el hígado.
“En dosis bien altas, como envenenamientos, puede dañar el hígado. Pero existe tratamiento para eso”, sostuvo el expresidente del Capítulo de Puerto Rico de la AAP.
Varios médicos consultados, coinciden en esta posición. Reconocen que siguen utilizando y recomendando acetaminofén cuando está indicado y niegan que exista evidencia que permita establecer una relación causal con el autismo o el TDAH. Además, informan que el acetaminofén puede ser útil para aliviar el dolor y el malestar asociados con la fiebre.
“Desde el punto de vista científico, no hay una posición de ninguna organización, como la FDA, la AAP, la Sociedad de Medicina Materno Infantil o el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, que hable de alguna relación directa o aviso (con el autismo o el TDAH)”, indicó el doctor Mario Paulino.
El pediatra advirtió que, como todo medicamento, se trata de un producto que se debe utilizar con rigurosidad científica, particularmente a nivel de dosificación, debido al riesgo de daño hepático si se toma en altos niveles no recomendados.
“Los medicamentos no son juguetes ni dulces, sino que se deben tomar cuándo y cómo indicados. Se pide precaución, mesura y orientación a la gente. Básicamente tomarlo cuando (la persona) tiene fiebre alta y en la menor dosis posible”, dijo el presidente de la Misión Médica Internacional.
Advirtió que, como en todo medicamento, siempre se deben medir los beneficios y riesgos a la hora de decidir si usarlo o no. Agregó que también es importante orientar a los padres al respecto.
“Hasta que no haya un warning o el riesgo (de usarlo) sea mayor, voy a seguir orientando a los padres en (su uso con) las dosificaciones (correctas)”, dijo.
Por su parte, el doctor Fernando Ysern, también expresidente del capítulo local de la AAP, explicó que la reactivación de este caso no incide en el contenido de las demandas, sino en un fallo detectado en el proceso legal, cuando la corte inicial desestimó la evidencia e información que iban a testificar varios peritos, partiendo de los casos iniciales presentados en el 2023.
Advirtió que desconoce qué evidencia es la que el juez del caso no permitió fuera presentada durante el juicio inicial, pero comentó entre los peritos principales se encuentra el decano de la Escuela de Salud Pública de Harvard (doctor Andrea Baccarelli). Resaltó que a nivel mundial no hay ningún otro caso contra este producto.
“La mejor droga es ninguna, no tener que tomar nada, pero si hay fiebre, este es (el medicamento a tomar), siempre en la menor dosis posible”, concluyó.


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