Cuando pensamos en relaciones tóxicas muchas veces la asociamos con relaciones entre parejas o amistades. Toda relación tóxica es aquella que nos haga sufrir. Cuando tenemos una relación así con alguien, esta nos afecta mentalmente, nos achaca físicamente y, por ende, nuestra salud en todos los aspectos. Pero, algunas de estas relaciones tóxicas vienen de alguien con nuestra misma sangre. 

Desde pequeños, la sociedad nos ha enseñado en que debemos amar nuestra familia sobre todas las cosas. Las familias se suponen que estén ahí para apoyarnos, querernos y protegernos ante todas las cosas. Pero lo cierto del caso es que no siempre es así porque también existen los familiares tóxicos.

Es por eso que es importante cortar de raíz con los familiares tóxicos para que podamos mejorar y poder seguir adelante. 

Según un artículo de i24 Mujer, no debemos sentirnos culpables por cortar con un familiar tóxico.  Aunque queremos valorar a cada miembro de la familia, si uno nos está maltratando, debemos cortar la relación con esta persona sin remordimiento, sin importar quien sea, porque al fin y al cabo debemos buscar el bienestar propio. 

Es importante mencionar que cuando cortamos la relación con un familiar debemos tomarnos tiempo para sanar. Cortar una relación tóxica no es fácil y conlleva tiempo. No venimos a este mundo a sufrir y mucho menos por un familiar, así que no hay razón para sentir culpa por querer sacar a esta persona de tu vida.

No es tu culpa que esta persona te haya tratado de una manera negativa, así que no te sientas culpable de sacarlo de tu vida. El respeto se gana, la admiración también y para que alguien esté dentro de tu vida es algo que también se debe de ganar.

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