Son muchos los que tienden a asociar las muertes por suicidio con la temporada navideña, pero este vínculo esta alejado de la realidad, según las estadísticas oficiales y expertos entrevistados por Es Mental.

En la isla los suicidios ocurren en cualquier momento y temporada y sobre esto apuntan las estadísticas de muertes por suicidio de la Comisión para la Prevención del Suicidio. Según el trabajo de esta agencia y el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, no existe una tendencia consistente del aumento en casos de suicidio en la época navideña, reiteró la psicóloga clínica e integrante de la Comisión, María Coss Guzmán. 

“Cuando comparamos año por año, hay múltiples meses en que se han reportado más muertes por suicidio que otros. No se observa una tendencia”, señaló Coss Guzmán.

Hasta octubre de este año en Puerto Rico se habían registrado 161 muertes por suicidio. Un aumento de hasta 7 muertes más que en el mismo periodo del 2022. 

A nivel global, cada 11 minutos, muere una persona a raíz de un suicidio, por lo que se ha llegado a creer que la Navidad es la época en que más personas fallecen como consecuencia de este problema de salud pública, sin embargo, esto ha sido clasificado como mito por los especialistas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su siglas en inglés).

Los datos actuales confirman que mayo, junio, julio y agosto son los meses en los que más se reportan suicidios, siendo junio el número uno de la lista.

La doctora Kimberly Santos Avilés, psicóloga clínica, explicó que se suele asociar este tipo de muerte con las fiestas navideñas porque en esta temporada suelen aparecer síntomas relacionados a la depresión, el estrés y la ansiedad, además que algunas personas pueden experimentar tristeza, soledad y desesperanza.

“Hay varios factores que hay que tomar en consideración para poder decir que el suicidio incrementa en Navidad. En nuestra clínica, por ejemplo, los meses más críticos son abril y septiembre”, comentó la doctora Santos Avilés. 

La psicóloga Verónica Salas apuntó que una persona con ideación suicida va a pensar en el suicidio sin importar el mes. Que, por otra parte, la conexión social y familiar y/o vincularse con otros en la época navideña puede ser amortiguador del estrés y la depresión, dijo la especialista en salud mental.

No obstante, puntualizó que en Navidad son muchos los estresores a los que se exponen las personas, particularmente aquellos con diagnósticos de salud mental. 

Tales como las pérdidas de seres queridos, conflictos familiares, problemas económicos y la soledad.

“A veces nos enfocamos en que se supone que estemos felices (en esta época), lo cual termina creando un diálogo interno pobre y nos pone en un mayor estado de tristeza”, sostuvo. 

En este mes de diciembre, en la Isla, se investigan las muertes de dos menores de 13 y 15 años residentes del sur, quienes alegadamente habrían cometido suicidio. 

Aunque todavía el Instituto de Ciencias Forenses no ha relevado detalles que confirmen estas muertes, en el archipiélago no es común el suicidio de niños o adolescentes.

En los últimos 7 años solo se han reportado 30 casos que involucren a esta población, destacan los informes de la Comisión para la Prevención del Suicidio.

La directora del Departamento de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, la doctora Karen Martínez, aseguró que identificar signos de depresión es importante para prevenir el suicidio en jóvenes. 

Como, por el ejemplo, prestar atención a cómo se ve la irritabilidad y la tristeza en menores, pues, aunque podría ser la señal de alerta, puede llegar a confundirse con un problema de conducta o temperamento.  

Esa irritabilidad u hostilidad persistente son características de la depresión en estas poblaciones. Cuando se trata de depresión extrema puede traer consigo pensamientos sobre el suicidio y la planificación de esto, señalan los CDC.

“Los lamentables momentos en donde perdemos a un joven por suicidio nos recuerdan que nuestros jóvenes también pueden pasar por situaciones en las que se sienten que no tienen salida”, enfatizó la doctora Martínez.

Por otro lado, la psiquiatra Wilnelya Morales, recordó que en estas etapas muchos menores con acceso a las redes sociales comienzan a compararse con sus pares y a consumir contenido que puede repercutir en su salud emocional. 

Otro problema, además, es que algunos padres pueden hacerse de oídos sordos con las señales de los menores y querer resolver los diagnósticos con la típica frase de que “él o ella está bien, eso se le pasa.” 

“En los niños es bien difícil sacarle las palabras, pero las señales pueden verse. Un niño retraído, con malas notas, irritado”, dijo Morales.

“Si entiendes que estás teniendo ideas suicidas o pensamientos de no existir. Llama al 9-8-8. Busquen ayuda”, concluyó.

Recordó a pacientes con diagnósticos de salud mental, que en esta Navidad no se olviden de sus medicamentos ni las citas con sus especialistas.