La música, por mucho tiempo, se ha relacionado con un impacto positivo en el estado de ánimo de las personas y la salud mental. Una nueva investigación confirma que la música latina, en particular, podría ser una herramienta clave para mejorar la capacidad cognitiva y las emociones. 

Se trata de T-DICE o la Danza Terapéutica que Mejora la Cognición y las Emociones, un programa que mediante investigaciones probó que la terapia de movimiento (baile) con música latina incrementa funciones cognitivas, de autorregulación, la inhibición de respuesta y la memoria de trabajo u operativa. 

Siendo el deterioro cognitivo un gran problema para la salud pública a nivel global por sus implicaciones sobre la población de adultos mayores, vínculo con el alzhéimer y otras demencias, T-DICE utiliza técnicas de baile como terapia, siendo el primer estudio de investigación que utiliza en su cien por ciento la música latina. 

Datos del reporte más actualizado de la Alzheimer Disease International destacan que cada 3 segundos una persona desarrolla demencia, y con el incremento de la población de adultos mayores, uno de los factores de riesgo asociados al alzhéimer y otras demencias, los números se duplicarán. 

Por esta razón, se estima que de las más de 55 millones de personas que hoy viven con demencia, se convertirán en 78 millones en el 2030.

Destaca, además, que actividades estimulantes para el cerebro son esenciales para prevenir el deterioro cognitivo, como lo son aquellas que involucren la música.

En el reporte del 2023 se menciona un estudio realizado en Reino Unido con 30 mil personas, y en el cual se halló una correlación entre tocar un instrumento musical y los beneficios al estímulo mental en edades más avanzadas.

Detrás del innovador método de danza terapéutica, T-DICE, se encuentra un puertorriqueño. Se trata Freddy Ramírez, quien fue investigador clínico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale y su Departamento de Salud Pública, Medicina Interna y Psiquiatría por más de 23 años y ahora presidente ejecutivo de la Brain Peace Science Foundation

Junto a Kun Liu, el fundador de la entidad y especialista en Neurociencia del Deporte, se dio a la tarea de estudiar los efectos del baile con música latina en la salud cerebral y mental de las personas.

Ramírez cuenta que, lo que comenzó como un proyecto piloto en un centro de envejecientes, utilizando el baile como terapia y la interrogante de por qué la música latina en particular tenía un efecto significativo sobre las personas, en pocos meses dio resultados asombrosos en la salud física y emocional de los participantes. 

Fue un éxito impresionante, a nivel de que, en menos de seis meses, muchas de las personas que estaban en la clase, dejaron de usar sus andadores. Todo se fue documentando en vídeo”, explicó Ramírez en entrevista con Es Mental.

No se trata de una clase de baile tradicional

El proyecto no se trata de una simple clase de baile tradicional, más bien se ejecutan unos movimientos -en particular- que llevan un mensaje al cerebro, dijo el investigador puertorriqueño. 

T-DICE emplea técnicas basadas en neurociencia del deporte durante 45 minutos y, de acuerdo con la investigación, también beneficia a la población de adultos mayores en la llamada memoria de trabajo, equilibrio y coordinación. Pero, sobre todo, fomenta un ambiente para el cuidado de su cerebro.

“Hay muchos estudios con Beethoven y la música clásica, pero esta solo funciona en una parte del cerebro. Con la música latina tu cerebro va actuar totalmente diferente”, destacó Ramírez. 

Este género, asimismo, en el pasado se ha vinculado a efectos positivos sobre la salud cardiovascular, el ejercicio y la pérdida de peso. 

Contó que, en uno de los casos vistos durante el estudio, una mujer con un nivel avanzado de alzhéimer, quien nunca había escuchado música latina popular por cuestiones religiosas, llegó a la terapia y tras las sesiones, comenzó a identificar personas, algo que sorprendió a su esposo. 

“No hay una cura, pero hay una prevención para que ellos se sientan mejor”, aseguró al hablar de la enfermedad de Alzhéimer.

Otras situaciones de salud como demencias y hasta diagnósticos de artritis también se han trabajado con T-DICE.

“Nosotros mismos cuando estamos en las terapias decimos: ‘Wow, qué es esto’”, agregó Ramírez. 

Recalcó que brindar este espacio, que es uno también de expresión, sirve como luz verde para que cada participante pueda reconocer sus emociones. 

La falta de actividad física y otros factores como pobre higiene del sueño, aislamiento social y estilos de vida perjudiciales, son otros de los riesgos relacionados al desarrollo de demencia, recordó Ana Gratacós, de la Asociación de Alzheimer y Desórdenes Relacionados de Puerto Rico.

Bailar es una excelente alternativa de ejercicio físico y se ha comprobado en múltiples estudios científicos como prevención del deterioro cognitivo. El baile es una excelente manera de mantener el cerebro saludable y a la vez socializar”, compartió. 

Puntualizó que el programa T-DICE de la Brain Peace Science Foundation es un “recurso extraordinariopara fomentar el baile como método terapéutico para mejorar la cognición y fomentar emociones positivas en adultos mayores.