Apostar por una sociedad inclusiva en todos los contextos puede ser de mucho beneficio para las comunidades, entre estas la población de adultos con autismo, quienes merecen también compartir en espacios sociales donde se sientan escuchados y validados. 

Es este precisamente el caso del proyecto de la organización SER de Puerto Rico, Conexión Social, cuyo objetivo es desarrollar las habilidades sociales en jóvenes y adultos dentro del espectro autista (TEA). 

La organización puertorriqueña es pionera en implementar el programa tal como se establece en PEERS (Programa para la Educación y el Enriquecimiento de las Relaciones Sociales), desarrollado en la UCLA (Universidad de California Los Ángeles).  

Para conocer más detalles sobre la iniciativa, conversamos con la psiquiatra y coordinadora del programa, la doctora Joahnibel Reyes Maysonet. 

La idea de traer esta iniciativa a SER de PR surgió luego de que la psiquiatra viera una serie a través de la plataforma Netflix, llamada “Love on the Spectrum”, la cual hace referencia al programa desarrollado en UCLA.

Ahí es que procedemos a certificarnos y empezamos a implementar hace dos años el programa aquí en Puerto Rico”, afirmó.

Al conversar sobre cómo es el proceso para integrarse al programa, Reyes sostuvo que abrieron el programa y lo promocionan de manera inicial, con unos requisitos de inclusión y exclusión, entre los que se encuentran tener un diagnóstico del trastorno espectro de autismo, tener 18 años o más y no tener ninguna comorbilidad crónica.

Al momento de promocionarlo, las personas se comunican con la organización, y de ahí pasan a un listado donde se les orienta y se realiza un “screening” telefónico para asegurarse que cumplen con los criterios, para luego pasar con una entrevista presencial. 

“En esa entrevista inicial nosotros exploramos intereses, metas a largo plazo, exploramos cuáles son las deficiencias sociales que tienen, en qué ellos necesitan ayuda. Casi siempre entrevistamos más de los participantes que vamos a escoger por que tratamos de hacer un grupo bastante homogéneo, que puedan hablar y tener cosas en común”, explicó.

Actualmente, van para el cuarto grupo de participantes desde que comenzaron con la iniciativa, este próximo mes de agosto de 2024. Y esta iniciativa, cuenta con una propuesta que costea el programa y así sea gratuito para las familias participantes. 

Según Reyes, el programa tiene un estimado de casi 6 mil dólares por participante, dinero que la organización logró conseguir mediante la propuesta y que así, el programa fuese accesible para cualquier persona no obstante su capacidad económica

Luego de la primera entrevista, los jóvenes se citan para el primer día y de ahí en adelante dura un semestre el programa, una vez en semana, durante una hora y media. “Hacemos actividades sociales también y las destrezas que se enseñan dentro del grupo, se enseñan y se practican a fuera en el día a día”. 

Reyes sostuvo que la experiencia ha sido muy enriquecedora, no solo para estos jóvenes sino para ellos como profesionales. Según la psiquiatra, han tenido una gama de todo tipo de jóvenes, con diversos intereses, y lo más que han visto es que ha aumentado el interés por crear conexiones nuevas y el interés por socializar y mantener esas amistades. 

También, han visto un aumento en el interés por integrarse al escenario laboral y educativo. Reyes agregó que, además de Conexión Social, la organización agregó una parte extra al programa en el cual si uno de los participantes desea trabajar en alguna compañía, entrenan a recursos humanos de la compañía, así como los futuros compañeros, y su patrono sobre el espectro de autismo, y que deben esperar con los empleados que estén dentro del espectro. 

“El beneficio es enorme” para los adultos con autismo

Entre los beneficios de esta iniciativa, según Reyes, figura formar relaciones significativas con otras personas, formar relaciones significativas de pareja y dar la oportunidad de aprender más sobre cómo desenvolverse en la sociedad.

En concordancia, la doctora Moraima García, psicóloga clínica especialista en autismo, sostuvo que el incluir a estas personas en los contextos sociales y laborales, no solo es un aspecto de justicia, sino también de derechos humanos. Dijo que cada individuo, independientemente de su diversidad funcional, tiene los espacios para poder disfrutar de la comunidad donde viven.

“La importancia de que ellos puedan ser incluidos, garantiza en cierta medida un bienestar y una estabilidad emocional para ellos”, sostuvo García.

De estos espacios permanecen “cerrados” y estos se mantienen en sus hogares durante su adultez, es altamente probable y está revisado en la literatura que, además de este diagnóstico, pueden desarrollar otros diagnósticos de salud.

“El beneficio es enorme”, afirmó García. Aseguró que en la medida en la que sean aceptados en todos los contextos sociales es muy probable que sean jóvenes felices. 

Por su parte, recomendó primordialmente el trabajar y desarrollar políticas públicas, hacer legislación para que las empresas públicas y privadas brinden incentivos para que exista un porciento de persona con impedimentos en sus áreas de trabajo.

Entre tanto, la intervención temprana será vital en estos casos, de acuerdo con García.

Es de suma importancia que tanto, las familias de estos jóvenes y los mismos jóvenes, sepan identificar tan temprano como a las 12 o 14 años áreas de interés y de fortalezas, para que al graduarse de escuela superior, ya haya un plan de transición establecido que apoye el que ellos puedan hacer algo vocacional o laboral, pero que luego del cuarto año puedan colaborar en distintos escenarios en el país, utilizando sus fortalezas e intereses para garantizar una calidad de vida en su adultez.  

Para más información sobre el programa Conexión Social y/o coordinar una cita pueden comunicarse al: 787-767-6710 ext 5019.