Aunque no es un proceso lineal ni existen etapas precisas, la insatisfacción en las parejas se da a través de un ciclo emocional que puede suele ser identificado, pero ignorado, aseguró el psicólogo y terapeuta de parejas David Pérez Alcalá.

Comúnmente, las primeras señales son retraimiento, indiferencia, poca comunicación, irritabilidad, maltrato o un trato hostil, comentó. 

“Si son personas cariñosas, dejan de mostrar cariño o dejan de expresar halagos. Si te gustaba expresar los sucesos del día, ya no se hace. Incluso, puede surgir el gaslighting por parte de la persona que está insatisfecha o manifestaciones de coraje”, ejemplificó como algunas de las banderas iniciales. 

Por su parte, la psicóloga Zayana Figueroa Montero añadió que, dentro de las relaciones, una de las señales que se ve en primera instancia es cuando la comunicación ha mermado y la calidad de la misma ha empobrecido. 

Tal vez ya no se comparten asuntos o consultan decisiones importantes, indicó Figueroa Montero al plantear que se manifiesta a través de un desapego o indiferencia. Además, no hay demostraciones de afecto y las relaciones íntimas son menores frecuentes. Indicó que también podría haber mayor tensión, malos entendidos o discusiones constantes. Incluso cuando hay un conflicto no se llega a estar de acuerdo con la solución. 

Puede que antes había detalles, y ya no hay este tipo de muestras de afecto sin que haya una ocasión especial, no hay proyectos ni metas juntos, antes viajaban o ahora no tienen planes de viaje ni actividades en común”, ejemplificó Figueroa Montero al decir que más aún puede que haya un mayor enfoque en los defectos en lugar de las virtudes, seguido por quejas constantes.

Un aspecto recurrente es que tiende a resultar en ocultar cosas a la pareja, dijo Figueroa Montero al subrayar a esta como otra señal. 

Si esta dinámica no es atendida, tiende a convertirse en una competencia o en una guerra de quién está más molesto, según el psicólogo. De manera similar, muchas personas, tienden a guardar silencio y seguir actuando de una manera indiferente o reciprocar el comportamiento de la otra persona. 

Mientras, la también experta en terapia de parejas Berit Brogaard indicó en su artículo sobre el tema a la distancia emocional, buscar validación fuera de la relación y la evasión de planes a futuros como otras posibles señales silenciosas de insatisfacción.

El proceso puede variar, no hay un tiempo específico desde las primeras señales de insatisfacción hasta la toma de decisión y los actos que se toman a partir de ello, comentó. Depende de muchos factores como el manejo de las emociones, el estilo de vida, como la persona maneja la relación, entre otros aspectos que pueden variar según la persona, dijo Pérez Alcalá.

La insatisfacción y la falta de comunicación

Usualmente las personas no saben cuándo fue el origen de esta insatisfacción y no suelen hablarlo, estableció Pérez Alcalá según su experiencia. “Alegan falta de tiempo y espacio para poder conversarlo, factor que genera un efecto de bola de nieve”, enfatizó. 

Mientras, Figueroa Montero comentó que, en muchas instancias, se trata de que la confianza se perdió. En este caso, destacó que es importante repasar cuáles cosas les unían al principio y cuál es el propósito de esta pareja.

Mientras, consideró que también puede impactar el cambio de las personas o de sus prioridades. “Las personas cambian, por ende, se trata de un ciclo constante de continuar conociendo y sus necesidades a través de un compromiso constante. Hablar sobre cómo uno está cambiando”, indicó.

Es importante saber de dónde se origina la insatisfacción si tiene que ver con uno mismo o la pareja para, entonces, poder trabajarlo o abordarlo, mencionó el experto. Las personas se suelen percatarse que la otra parte está más alejada o que está presentando comportamientos inusuales, pero no lo ven como una insatisfacción de manera inmediata, tienden a adjudicárselo a la monotonía de la rutina, al trabajo o a otros factores externos.

«El caso de cada cual depende, pero sí es un patrón, primero es una incomodidad, una dejadez en la relación y luego va escalando de manera hostil todo me irrita”, resaltó. Puede haber miedo en expresar cómo se sienten. Lo que se siente usualmente es resentimiento, frustración y culpa. Estas emociones son peligrosas, pues generan coraje que luego se desplaza hacia la otra persona. 

“Hay un ciclo emocional, pero no hay un orden específico sobre cómo sucede. Va a depender de cómo la persona ha aprendido a lidiar con los conflictos”, puntualizó el terapeuta. En consonancia con Pérez Alcalá, Figueroa Montero aseguró que no hablarlo suele ser el problema mayor. A pesar de que han identificado estas situaciones, no se verbaliza.

La clave es la comunicación. Suena fácil, pero realmente es indispensable aprender a escuchar y la voluntad para manejarlo”, comentó Pérez Alcalá.

Figueroa Montero opinó que sin comunicarlo no se puede coincidir en una solución, sino que se conforman con la situación sin producir cambios. Por este motivo, es importante no ignorar las señales de alerta ni hacerse de la vista larga. Asimismo, es indispensable considerar la relevancia de hablar sobre la situación, priorizar la relación y tener en cuenta de que las relaciones son para tener un sentido de tranquilidad y pertenencia, no para sufrir o sentir incómodo.

Si tu entiendes que no sabes o no tienes las herramientas para comunicar lo que sientes, busca ayuda”, sugirió Pérez Alcalá. Un profesional te puede ayudar a saber manejarlo, procesarlo y expresarlo, dijo. También puede facilitar el expresarlo sin temor a sentirse juzgado ni que la persona se sienta mal.