La leucemia constituye un tipo de cáncer de la sangre que puede presentarse muy diferente a los otros tipos de cáncer, detectados a través de tumores, según la hematóloga oncóloga Maribel Tirado Gómez. Y que, además, varía dependiendo de su clasificación y las opciones de tratamiento.

“Las leucemias se van a presentar con anormalidades en el contaje de las células de la sangre, así que los pacientes pueden tener las plaquetas bajas, la hemoglobina baja y las células blancas pueden estar bien elevadas o bajas’’, explicó Tirado Gómez.

Según la doctora, el hecho de que se afecten “los contajes de la sangre’’ es lo que provoca sus síntomas. 

“Por ejemplo, si la médula está comprometida por células anormales, va a dejar de producir las células blancas que normalmente nos defienden de las infecciones. Así que una de las cosas que uno ve en estos pacientes de leucemia es que adquieren infecciones en cualquier parte del cuerpo’’, explicó.

Síntomas que son variados de acuerdo con el tipo de leucemia, pero que también pueden mostrarse mediante cansancio (ante lo bajo de la hemoglobina), debilidad, sangrados, pérdida de peso, hematomas, dificultad respiratoria y hasta infartos. 

“Cuando nosotros tenemos estos pacientes que las células de leucemia pueblan la médula y se reproducen en exceso, pues uno le hace un CBC y las células blancas están elevadas, en ocasiones son tantas que tapan la circulación y eso se llama leucostasis, una persona con esto puede tener un derrame cerebral espontáneo’’, dijo. 

Existen diferentes tipos de leucemias y la Sociedad Americana contra el Cáncer las describe como: leucemia linfocítica aguda, que se origina en la médula ósea y es común en niños. También, leucemia mieloide aguda, común en personas de edad avanzada. Por otro lado, leucemia linfocítica crónica, reconocida como la más común y, por último, leucemia mielógena crónica

En Puerto Rico, un estudio del Registro Central de Cáncer de Puerto Rico, dio a conocer que en el periodo del 2012 al 2016, la leucemia fue el noveno cáncer más diagnosticado en hombres, mientras que en mujeres ocupó el octavo lugar. 

Precisamente, sobre el diagnóstico, la doctora abundó que este se hace a través de un aspirado de médula ósea y una biopsia.

“¿Qué cosas yo le hago a ese aspirado? Primero miro la morfología, porque la morfología de las células normales en una médula es diferente a las de una leucemia. En estos días hay unos estudios adicionales, uno de ellos es la citogenética, para ver qué mutaciones pueden tener esas células de leucemia. Es importante porque algunas leucemias se diagnostican por el tipo de mutación que tiene’’, explicó. 

Sobre esto, la enfermera oncóloga, Juliana Urrutia Ortiz describió que el aspirado de médula se suele realizar en la médula espinal y se utiliza para diagnosticar cualquiera de las leucemias. Asimismo, se puede efectuar un peripheral smear, a través de una muestra de sangre. 

“¿Cómo llegas a un hematólogo oncólogo? Cuando llegas a tu hematólogo oncólogo es porque en algunos de tus estudios salió una alteración, por ejemplo, en tu CBC podría salir un recuento excesivo de glóbulos blancos. Hay varios estudios para diagnosticarte antes de llegar al hematólogo oncólogo, normalmente tu internista o médico de cabecera te referirá al mismo’’, sostuvo.

Tratamientos

La doctora enfatizó en que los tratamientos dependerán del tipo de leucemia que tenga el paciente. 

Por ejemplo, para la leucemia mieloide aguda, se trata con dos medicamentos, llamados el trióxido de arsénico y el ácido transretinoico.

“Hay otro tipo de leucemia mieloide aguda que tiene la mutación de FLT3, a ese voy a dar un medicamento que se llama midostaurina con quimioterapia’’, ejemplificó. 

“Poner el nombre y el apellido a las leucemias es bien importante, porque el tratamiento va variar de acuerdo a las mutaciones que tiene’’, expuso. 

Por la variedad de mutaciones en las leucemias, cada vez se personalizan más el tratamiento de estas.

“Para las leucemias, este concepto del cernimiento, como una mamografía o colonoscopia todos los años, no funciona. Las personas tienen que hacerle caso a los síntomas. Todos nosotros nos sentimos cansados un viernes, pero si nos sentimos cansados el viernes, sábado, domingo, lunes y martes, hay que buscar una evaluación médica. Las personas tienen que aprender a lo que sienten normalmente y cuando eso cambia, tienen que buscar una evaluación’’, concluyó.

Muchas personas con leucemia no presentan factores de riesgo, sin embargo, La Clínica Mayo de los Estados Unidos apunta a que estos ‘’pueden aumentar los riesgos de manifestar algunos tipos de leucemia’’. 

Entre ellos se encuentran: tratamientos oncológicos previos. De acuerdo a su material científico, los tratamientos oncológicos previos forman parte de estos, ya que ‘’personas que se sometieron a determinados métodos de quimioterapia y radioterapia por otros tipos de cáncer’’ podrían correr mayor riesgo. 

Asimismo, los trastornos genéticos, puesto que “las anomalías genéticas parecen influir en el desarrollo de la leucemia’’, la exposición a ciertas sustancias químicas, el tabaquismo y antecedentes familiares de leucemia, de acuerdo con el artículo médico.