No todas las personas superan con la misma facilidad la ruptura de una relación de pareja. En medio del duelo por la pérdida del amor, ciertas parejas se inclinan por retomarla de nuevo. 

Intentar reconstruir una relación que se encuentra rota no es del todo incorrecto, coincidieron tres conocedoras del amor y de las relaciones de pareja en entrevista con Es Mental. Sin embargo, este regreso debe estar condicionado al visto bueno de un especialista el cual confirme cuán saludable sería retomarla tras una ruptura. 

La psicóloga consejera especializada en relaciones de pareja, Yiraida González Rodríguez, puntualizó la importancia de establecer acuerdos antes de retomar una relación. 

Estos acuerdos se alcanzan cuando todavía existe amor. Quienes se mueven en esta dirección se encuentran en búsqueda de solucionar lo que causó la ruptura en una primera ocasión, indicó.

La psicóloga consejera resaltó que la razón de la ruptura influye en el regreso o no a la relación de pareja. Por ejemplo, ciertas personas retoman una relación rota cuando sienten necesidad o esperanza. Incluso cuando se encuentran bajo amenaza.

La soledad y el temor también impulsan a que una persona retome una relación turbulenta. Los que toman esta decisión no piensan de manera asertiva o analítica, explicó la psicóloga consejera. Por esto urgió a que toda persona fortalezca su autovalía y su autoestima. 

“Cuando tenemos relaciones de idas y venidas, no tenemos un proceso emocional saludable en ninguna de las partes”, expresó.

El estudio Coming Out and Getting Back In: Relationship Cycling and Distress in Same and Different-Sex Relationships (2018) de la Universidad de Illinois encontró que los que regresan a una relación trunca tienden a experimentar mayor estrés por la falta de estabilidad. 

El estudio menciona que la únicas salidas a las consecuencias emocionales de estas rupturas repentinas es buscar soluciones para estabilizar la relación, o, en el peor de los escenarios, terminarla. 

Concretar una ruptura también tiende a ser complicado por el temor a no conseguir una persona apropiada o el prejuicio social, agregó la trabajadora social especializada en relaciones saludables, Erika Michael Guzmán Ortiz. Los hijos también tienden a ser una razón de peso.

Quienes terminan su relación de manera atropellada, destacó, son más propensos a retomar su relación. 

El retomar o no una relación lo puede decidir tanto un hombre como una mujer en la misma proporción, por lo que ningún género o sexo es más susceptible que otro a tomarla. Quienes se inclinan a regresar son generalmente los que reciben la noticia de la ruptura, destacó. 

No obstante, retomar una relación rota se observa con más en adolescentes al ser más impulsivos, añadió.

“Ese enojo de por qué está ocurriendo esto, más de ser por género, sería por la persona que no estaba para la ruptura”, expresó la trabajadora social. “Es una pérdida porque el duelo no se da solo por las muertes, sino por las pérdidas de trabajo y las rupturas amorosas”, puntualizó.  

En ocasiones, las parejas detienen sus relaciones amorosas en lugar de terminarlas, indicó, por empleo, estudios o finanzas. 

El estudio “It’s complicated”: The continuity and correlates of cycling in cohabiting and marital relationships (2013) de la Universidad Estatal de Kansas encontró que un tercio a un quinto de los cónyuges en Estados Unidos regresaron a una relación tras romperla.

Para evitar una ruptura, la sexóloga y educadora sexual, Carmita Laboy Llorens, instó a que se establezcan límites y roles en la relación. Los límites son todo lo que no se puede llevar a cabo mientras que los roles a cargo de quien estarán ciertas funciones.

En este proceso de acordar límites y roles lo más importante es que no se rompa lo acordado, advirtió. Es mejor negociar.

Cuando se establecen límites y roles en una relación se tiene que dejar clara cuál será la recompensa en caso de que se cumpla y cuál será el castigo en caso de que no. 

“Toda conducta que no sea correcta crea esos rotitos en el alma que después (provoca el) quiero separarme y no saber nada de ti. O se refuerza (la relación) o se extingue”, aconsejó la sexóloga. “En tu vida tu haces cosas que las mantienen o no las puedes mantener, así es una relación de pareja”, concluyó.