La inseguridad alimentaria se refiere a aquella situación en la que las personas no tienen acceso a alimentos seguros, suficientes y nutritivos para satisfacer sus necesidades. 

La licenciada en nutrición, Rubí Mendoza, compartió a Es Mental que la inseguridad alimentaria puede deberse a varios factores, entre ellos la pobreza, el desempleo, la falta de acceso a recursos alimentarios básicos, inestabilidad económica, desastres naturales y conflictos armados.

Sostuvo que dicha situación puede llegar a afectar tanto a individuos como a comunidades enteras, y puede tener graves consecuencias para la salud física, mental y emocional de las personas afectadas. Con el alza en los costos de vida y específicamente en los alimentos, dijo que ha visto como la inseguridad alimentaria se hace más evidente en diversas poblaciones. 

Puerto Rico solo produce el 20% de lo que consume, lo que crea un gran problema de inseguridad alimentaria, de acuerdo con un artículo publicado por “El País” en 2022.

De acuerdo con Mendoza, la inseguridad alimentaria es un tema mundial, pero en Puerto Rico es importante dar a conocer que la pobreza existe y que es un porcentaje bastante alto en nuestra población. 

Mediante un video en su página de Instagram, la profesional en nutrición menciona la importancia de reconocer que “el mejor alimento es el que tenemos disponible”. En entrevista con Es Mental, explicó que con ello se refería a que si una persona está en situación de hambruna debe comer cualquier alimento disponible para satisfacer sus necesidades básicas. 

“En situaciones de extrema necesidad, la prioridad es la supervivencia y obtener la energía y los nutrientes necesarios para mantenerse con vida. Es importante reconocer que la educación sobre nutrición  es importante y realmente beneficiosa, si se hace de una forma responsable, ética y si la fuente es confiable. Sin embargo, en situaciones de hambruna o inseguridad alimentaria extrema, la preocupación por la calidad de los alimentos pasa a segundo plano ante la necesidad de obtener cualquier fuente de energía y nutrientes disponibles para sobrevivir”, sostuvo. 

En concordancia, la licenciada en nutrición, Nicole Cruz, sostiene que este es un tema preocupante, pues no se habla mucho de ello y como puertorriqueños no estamos completamente al tanto de lo importante que es la seguridad alimentaria. 

“En Puerto Rico,  más del 80% de los alimentos los importamos, así que no los producimos nosotros y eso es algo bien negativo en, por ejemplo, desastres naturales como lo fue María y los terremotos”, agregó.

¿Cómo podemos combatir la inseguridad alimentaria?

Mendoza compartió que primordialmente será importante la educación nutricional, es decir, aprender conceptos básicos de nutrición. 

Como segundo punto, recomendó que se realicen huertos caseros, si es posible que la familia cultive sus alimentos, sea en el patio, macetas o incluso interiores. Esto puede brindar cierta cantidad de alimentos frescos y nutritivos. 

Aprender técnicas de conservación de alimentos como enlatado, congelación y deshidratación para prolongar la vida útil de los productos frescos, puede ayudar en cantidad a fomentar la seguridad alimentaria en nuestros hogares. 

Además, la especialista sostuvo que se debe apoyar la agricultura local. Y, finalmente, recomienda planificar la comida y tener un presupuesto antes de ir al supermercado, evita que se hagan compras innecesarias y priorizar aquellos alimentos saludables. 

De manera similar, Cruz afirmó que una forma de combatir la inseguridad alimentaria es educando tanto a adultos como a los más jóvenes.

“Realmente que la economía esté tan afectada en nuestro país,  esto definitivamente va a afectar en qué nosotros vamos a elegir para comprar y para comer, por que eso es la seguridad alimentaria. No es solo que yo pueda llegar a comprar esa comida, es si yo puedo pagar esa comida”, resaltó.

Hacer una compra inteligente será un buen aliado para combatir la inseguridad alimentaria, en el sentido de conocer lo qué realmente come su familia, conocer un promedio de en cuánto tiempo duran los productos e ir de poco en poco consumiendo los alimentos para evitar que algunos se dañen.

Según Cruz, como nutricionistas es vital que estos temas se promuevan no sólo a nivel de escuelas graduadas, sino también en instituciones elementales, áreas de trabajo, y en comunidades rurales..

Mendoza agregó que las redes sociales tienen un papel vital en este tema. Pese a que sí son una gran herramienta para llegar a muchas personas y educar, también pueden infundir mucha información errónea, especialmente de nutrición. 

“El demonizar unos alimentos y glorificar a otros es una tendencia muy común hoy en día y esto puede crear mucho temor en las personas. El infundir temor o juzgar a las personas que no tienen acceso a alimentos nutritivos o que no pueden seguir patrones dietéticos específicos no es beneficioso”, afirmó. 
La especialista compartió que la situación de cada persona es única y está influenciada por una variedad de factores socioeconómicos, culturales y ambientales. Por tanto, la empatía y la comprensión son esenciales para abordar las complejidades de la inseguridad alimentaria y trabajar hacia soluciones que aborden las causas  del problema.