(Foto: Joyce Sánchez / Hair& Makeup: Yo misma)

A la gran Mariquita, la Mari, mi hija perruna que baila con Mamá en algún lugar del cosmos…

La física cuántica y la astrofísica me ayudan a surfear este gran mar que es la cabrona y bella vida. Pupila que me lees por primera vez, soy una nerda irredenta y a mucha honra. Soy también Virgo con ascendente en Virgo, hay que joderse conmigo. Las personas que saben de astrología nos describen como seres leales, perfeccionistas del detalle, histéricas con el tiempo y la puntualidad, obsesivas pero también somos personas disciplinadas y cuando amamos amamos con Tó, cuerpo mente espíritu incluído.  Hace más de una década, en plena telenovela turca post divorcio, me agarré a las palabras como tabla de salvación para surfear bien gorgeous los cantazos de la traición, la desilusión, el desgarre. Me agarré a mi tesis doctoral sobre física cuántica y teatro y me llené de pañuelos de carne para bucear las penas.

 

[Paréntesis Líquido]

Pañuelos de Carne, son esas presencias amatorias, carnales que te ayudan a nadar en las aguas del desamor. Pañuelo de Carne es un término metafórico que  inventé en mi obra teatral Ombligos , un cabaret de palabras y sonido estrenada en el 2011 en el Teatro Victoria Espinosa de San Dulce. Este trabajo artístico fue muy importante para mi. Había sobrepasado las profundidades de un cáncer de mama que por poco desemboca en la Pelona (así le llaman a la Muerte en varios países). Veo las fotos y me emociono porque hice las funciones todavía con el port puesto. 

El port es una placa de titanio que te ponen debajo de la piel para que te puedan inyectar la quimioterapia sin que se te masacren las venas. Aprovecho este paréntesis líquido para decirte, Pupila que me lees, que no dejes de tocarte tus pechos, sin importar tu genitalia. Yo estoy viva porque me toqué a tiempo y descubrí una quenepa podría en mi tetita derecha que por poco me lleva también con Pateco. 

Hay que examinarse, hay que hacerse mamografías no hay de otra. Así como la COVID, sabemos que el cáncer no perdona, por lo tanto hay que autocuidarse. Tócate o que te toquen pero ¡¡¡¡tócate el pecho plissss!!!!

Mi tesis doctoral y los Pañuelos de Carne, esa humanidad que me tiré al cuerpo post divorcio y que de alguna manera me amó, me ayudaron mucho. Para terminar este paréntesis te comparto que tuve un pañuelo de carne con tantos tatuajes que cada vez que salía de mi cama le encontraba uno nuevo y llamaba a mis Amigas Hermanas del baño, todavía esnúa, para contarles, ¡¡jaja!!!! Los tatuajes pueden ser muy reveladores. En mi obra de teatro hablo de la experiencia amatoria y mi relación con los tatuajes de soles taínos. En aquella época cuando el dolor no me dejaba distinguir bien y me tiraba hasta los murciélagos y los adoquines, empecé a experimentar el tener muchos pañuelos de carne con tatuajes de soles taínos. Tuve tantos que llegó un momento que me perdía en esos cuerpos. Gracias a los tatuajes descubrí que compartía pañuelos de carne con mis Amigues. Menos mal que teníamos la suficiente salud mental para reírnos y constatar que nuestra isla Puerto Rico no es un catre (cama pequeña) sino un mat de yoga.

[Cierro Paréntesis Líquido]

 

Les decía que la física Cuántica y la astrofísica me ayudan a vivir. Una de las cosas que aprendí de la física cuántica fue que nada en el universo se puede medir con exactitud, siempre hay una variable que se nos va a escapar porque el universo está en constante expansión y por lo tanto ninguna medida es precisa. Siempre, siempre, hay un espacio para la incertidumbre. Y ¿cómo carajete esto me ayuda a vivir? Pues asumiendo que lo único, la única certeza que tenemos en nuestra vida es el constante cambio. Pienso que es un ejercicio de humildad aceptar que como dice la canción de Mercedes Sosa, “cambia todo cambia”, nada dura para siempre, todo está en constante movimiento y expansión en el cosmos. 

Como decía otro poeta “la noche más oscura eterna no es”. Esta pandemia ¿no ha puesto de manifiesto que vivimos siempre bajo el principio de incertidumbre? ¿Que un día estamos bailando salsa en El Boricua y en apenas unos meses terminamos bailando con nuestra sombra pandémica y posteándolo en Instagram? Y te preguntarás ¿cómo coñete se relaciona con el teatro? Pues bien sencillo, ninguna función es igual, cada público es diferente y nuestras actuaciones también. Somos fractales parlantes, la obra es igual, pero ninguna función es exactamente igual a la otra. Un ejemplo simple de un fractal es la coliflor. Si la miras con detenimiento te das cuenta que la coliflor tiene un diseño que se repite y de primera instancia parecen todos iguales pero si los mides y los observas bajo un microscopio hay diferencias. 

Otro ejemplo , tenemos amores en nuestra vida, pero aunque es amor lo que experimentamos cada amor es diferente aunque pensemos que estamos cayendo en el mismo abismo siempre hay matices y diferencias. Es como el amor a los animales, aquellas personas que como yo valoran el amor incondicional gatuno y perruno, sabemos que cada amor tiene una parcela particular en nuestro corazón. 

El 2 de enero de 2021 a la 1:30 pm tuve que despedirme de Mariquita, la Mari, la perra sata hermosa que rescaté de la Pelona muerte en un refugio. Está mega ultra super cabrón: despedir a tu Padre hace poco, a tu Madre el pasado octubre por COVID y ahora perder a mi compañera de vida mi perra Mariquita es fuerte. Tengo el corazón hecho cantos, pero si de verdad me quiero instalar en el amor incondicional, el poner a dormir un ser que sufre y que te ha dado tanto, es una bendición. Ceder el egoísmo de tenerla conmigo para que pueda trascender porque vivió una vida plena es un acto de amor. Ojalá pudiese haber hecho lo mismo con Mamá que fue entubada sin su consentimiento y su agonía fue espantosa.

Mucha gente piensa que como se sufre tanto con la partida de un perro o un gato, es mejor no  tenerlos. Yo respeto a los que no les interesa tener animales. Sin embargo como en los fractales cada perro o gato en tu vida es único e irrepetible. Como soy una persona a la que le encanta amar, volveré, después de el duelo, volveré a adoptar un amor con pelos, aunque me duela por momentos. Porque nadie me ha amado, como me han amado mis perras y perros. Es más para el 2021 yo quiero un Jevo, desgraciadamente soy heterosexual algún defecto tenía que tener ¡¡jaja!! En fin, que quiero en este año un Jevo que tenga la capacidad de amar incondicionalmente como me han amado mis perras. Lloro y me descompongo por momentos, pero nadie, nadie me quita lo bailao. Nadie me quita las memorias amatorias perrunas o humanas que he tenido y que tendré. Porque así como cada año renovamos la esperanza de que el año nuevo será mejor, yo renovaré entre mocos y risas otro amor humano y perruno, aunque duela. Gracias por leerme Pupilas las AMO y les Deseo un Año 2021 lleno de Salud, de Amor y Prosperidad y sobre todo, ¡¡¡un nuevo año con mucho, mucho buen Sexo!!! De eso hablaré la semana que viene. Seguimos…

*Carola García es actriz, locutora, profesora universitaria, madre, y sobreviviente de cáncer del seno quien vive con la condición de bipolaridad y escribe semanalmente la columna Encarne… ¡Viva!.