Estar cerca de, en o debajo del agua, participando de actividades como navegar, beneficia emocional y psicológicamente a las personas, según una investigación del doctor Wallace J. Nichols, biólogo marino, en colaboración con Discover Boating, un esfuerzo público manejado por la National Marine Manufacturers Association (NMMA) que se enfoca en promover y aumentar la navegación para la recreación.

“Estar en un bote es una de las formas de acceder el bienestar de los beneficios del agua”, aseguró el experto, autor del libro Blue Mind, bestselling sobre la conexión que existe entre el agua y la felicidad.

En sus investigaciones, Wallace abordó que solo basta la vista o el sonido del mar para promover el bienestar psicológico que ayuda a disminuir los niveles de cortisol y que, por el contrario, aumenta la serotonina, que deja que la sangre en el cerebro fluya e induce la relajación.

Para explicar los efectos positivos del agua en la mente, Wallace hizo referencia a la “Mente Roja” y “Mente Azul”, siendo la roja una estado mental que se caracteriza por el estrés, ansiedad, miedo y preocupaciones relacionadas al dinero, mientras que la azul es uno de calma, paz, unidad y un sentido general de felicidad que se asocia al agua.

Entre las actividades que promueven la “Mente Azul” está la navegación. El estar en un bote provee experiencias fuera de la rutina, lo que permite, según el biólogo, que nuestros cerebros tomen un descanso del trabajo y los quehaceres. Así mismo, ayuda a impulsar cambios psicológicos positivos como el sentirse maravillado, la creatividad, ánimo de jugar, felicidad y relajación. Wallace añadió en su libro, además, que nos sentimos atraídos al mar porque nuestros cuerpos están compuestos de agua por un 60% y nuestros cerebros por un 75%.