Hacer ejercicio tres veces a la semana puede puede ser el mejor antídoto para la salud física y mental de una persona, según el psicólogo clínico Daniel Martínez Ortiz.

«Hay mucha literatura que indica que los ejercicios ayudan a una persona a mantenerse físicamente bien y mentalmente bien, y si tiene una enfermedad o una lesión, el ejercicio los ayuda en ese proceso de sanación”, sostuvo el profesor de la Universidad Carlos Albizu.

A nivel personal, el profesor ha tenido el ejercicio presente a través de su vida.“Yo fui atleta hace mucho tiempo, corría maratones de 26 millas en Puerto Rico, jugué béisbol en la escuela superior y en la universidad jugué fútbol americano, béisbol y baloncesto. Ahora, hago ejercicio para manténerme física y mentalmente bien”, confesó.

En términos biológicos, se ha documentado que el ejercicio físico mejora la regulación del sistema cardiovascular y respiratorio, estimula el sistema inmunológico y produce a largo plazo un incremento de los niveles de noradrenalina, implicada en la respuesta del organismo al estrés, y de serotonina. El aumento de los niveles de serotonina a nivel cerebral puede contribuir a mejorar nuestro estado de ánimo y a reducir la ansiedad. Además, el ejercicio físico estimula la glándula pituitaria, para la producción de endorfinas. Las endorfinas son hormonas vinculadas a funciones de neurotransmisión, implicadas en la regulación del dolor y la sensación de bienestar.

Después del impacto de los huracanes Irma y María a Puerto Rico, en septiembre del 2017, muchas personas se vieron afectadas emocionalmente. Cristina Marie Soto, joven estudiante de comunicaciones, halló en el ejercicio una manera de superar su profunda tristeza y ansiedad. 

“Hacer ejercicio a mí me ayudó demasiado. Ciertamente, si no hubiese hecho eso, me las hubiese visto peor”, indicó Soto, quien comenzó a visitar el gimnasio en enero del 2018 y en poco tiempo recuperó el ánimo y logró reducir su estrés. 

“Definitivamente ese año haciendo ejercicios fue increíblemente beneficioso en mi vida. Digamos que sí superé ese episodio luego del huracán gracias al ejercicio”, añadió Soto, quien pasó el huracán con su familia en Isabela. 

Martínez Ortiz señala que “el ejercicio puede ser tan efectivo o más que una pastilla. La ventaja que tiene el ejercicio es que no tiene efecto secundarios si sabes hacerlo bien”. Por eso, recomienda hacer algún tipo de actividad física tres veces por semana, ya sea correr, caminar, nadar, subir y bajar escaleras o practicar algún deporte. 

Entre los beneficios de hacer ejercicio es importante destacar que, ejercitarse regularmente mejora el estado de ánimo, facilita el manejo de emociones negativas como la ira y la rabia y mejora la calidad del sueño. Asimismo, el ejercicio ayuda a bajar de peso lo que mejora la imagen corporal y la autoestima. 

Aunque, “la psicología deportiva es un campo donde se utilizan los conceptos psicológicos para maximizar el rendimiento de atletas, pero también el de personas que hacen ejercicio. Muchas veces cometemos el error de concentrarnos en los atletas y nos olvidamos de las personas que hacen ejercicio, que son muchas más que los atletas”, explicó Martínez Ortiz.

Martínez Ortiz menciona que es común ver hombres y mujeres que padecen de sobrepeso, que comienzan a hacer ejercicio queriendo ver resultados físicos inmediatamente. Al no bajar de peso con la rapidez deseada, muchas veces tienen sentimientos de frustración y baja autoestima. En ese caso, la psicología deportiva podría ayudarlos a establecer metas alcanzables y a reducir la ansiedad por rebajar.

Según la Asociación Panamericana de la Salud, “la prevalencia de sobrepeso y obesidad disminuyó de 66,1% en el 2011 a 65,6% en el 2014. La prevalencia de obesidad en los hombres disminuyó a 26,8% y en el caso de las mujeres aumentó a 29,6%; el grupo de edad con mayor porcentaje de obesidad fue el de 55 a 64 años (35,2%)”.

Cuando hacer ejercicio causa ansiedad

Aunque hacer ejercicio ayuda a encontrar el balance del cuerpo, trabajar en equipo y seguir instrucciones también puede provocar gran ansiedad. Durante sus primeros años como psicólogo clínico, Martínez Ortiz recibió una oferta para trabajar en un equipo de polo acuático. Fue a principios de 1990, cuando en Puerto Rico aún no se había desarrollado la psicología deportiva. De forma autodidacta, leyendo y compartiendo con colegas de América Latina como Nicaragua, Cuba y Colombia, Martínez Ortiz logró especializarse en psicología deportiva. 

En sus años como psicólogo de atletas y equipos profesionales “lo más común que yo he visto en mi práctica clínica, aunque no lo creas, es la ansiedad que genera la competencia o como dicen, el frío olímpico, es muy común en atletas nuevos y en atletas de alto rendimiento”, comentó. 

Otra razón por la cual los atletas padecen de ansiedad lo es la presión que sienten para recuperarse de una lesión y las relaciones con sus entrenadores. El doctor añade que la ansiedad puede manifestarse también en niños cuyos padres les presionan para que practiquen algún deporte o cuando el atleta depende de su deporte para una beca o para vivir. Por eso, Martínez Ortiz recomienda poner la misma atención a la preparación física y emocional.