Nota de la Editora: Esta historia es parte de la serie #NuevaNormalidad donde destacamos perfiles de personas que han hecho de tripas corazón durante la pandemia del COVID-19 y han rehecho su vida a la luz de los cambios. Publicaremos semanalmente todos los viernes. Si quieres compartir tu historia, ¡escríbenos al Inbox de Facebook! 

Zaned Del Valle Rosado estuvo tres años trabajando en un local de frappes, mientras terminaba su bachillerato. Al llegar la pandemia llegó la incertidumbre: llevaba semanas sin trabajar y se preguntó, ¿cómo voy a costear mis estudios? Así nació Zidel Cheesecake

Zaned del Valle ha utilizado el tiempo que le ha dejado la pandemia para lanzar su negocio Zidel Cheesecake y perfeccionar sus creaciones de repostería. (Suministrada)

Hoy ya lleva meses emprendiendo en su propio negocio con un equipo de una persona: es su propia jefa, su propia manejadora de redes sociales, y su propia repostera. Ahora está enfocándose al 100% en terminar su Maestría de Trabajo Social Administrativo y creando nuevos postres en Zidel Cheesecake.

“Hace tiempo quería emprender, pero no encontraba el espacio ni el momento. La pandemia me dio el espacio de poder pensar en lo que quería hacer”, expresó la universitaria de 22 años.

El lado positivo que ha encontrado al disloque provocado por la emergencia de salud pública y la pérdida de su empleo es que le dieron tiempo para reflexionar qué camino quería en su vida, cómo perfeccionar las recetas y descubrir nuevos sabores y la inspiración para lograr nuevas creaciones para sus clientes. 

A lo mejor no aproveché el tiempo haciendo ejercicio, pero sí creando nuevas recetas”, dijo entre risas Del Valle Rosado.

En un principio la meta era costear sus estudios, pero su amor a la cocina la ha llevado a expandir sus sueños. 

“Mi sueño es tener mi local, poder establecerme en un lugar fijo y poder atender a la gente directamente, todo me causa tanta emoción”, resaltó con entusiasmo la creadora de Zidel Cheesecake. 

El negocio tiene como parte de su menú cheesecake regular, de Nutella, fresa, coco, guayaba y oreo. La empresaria vive en Naguabo, por lo que hace entregas a modo “delivery” por áreas cercanas y despacha mercancía por servicarro en su hogar.