El embarazo, desde la gestación hasta el post-parto, implica cambios drásticos tanto físicos como emocionales para la mujer y cuidar la salud mental durante todo el proceso redunda en beneficios para la gestante, para su pareja, y para el bebé.

Así lo explicaron a Es Mental expertas al enfatizar los beneficios de educarse previo al proceso para entender de antemano lo que implica para la madre cada etapa del periodo perinatal.

 

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 Entre ellas, la psicóloga clínica Julimar Sáez Colón, quien sostuvo que, aunque no se juzga a quien no busca ayuda, saber qué es normal en cada etapa y prepararse para ello es esencial.

De igual manera, explicó que educarse sobre la salud mental perinatal, tener una doula, acudir a un experto en psicología o ir a círculos de apoyo son ayudas que se deben aprovechar. Tales recursos son de beneficio tanto para la gestante como para su pareja, sostuvo.

Mientras, puntualizó que el cuido de la salud mental durante el periodo perinatal asiste a los futuros padres, madres o encargados a reconocer sus emociones y saber identificar si están estables o si necesitan ayuda.

“Cuidar de la salud mental materna es cuidar al bebé. Promueve la crianza con apego, un vínculo seguro y poder asistir mejor a las necesidades del bebé”, apuntó.

El periodo perinatal y su impacto en la salud mental

La experta en salud mental perinatal Marenid Planell Camacho, quien trabaja en alianza con el Centro de Salud Mental Perinatal de Puerto Rico,  explicó que el periodo perinatal que se estudia e investiga abarca cuatro etapas: la concepción, la gestación, el parto y el postparto.

Dado a que es un periodo que conlleva cambios conductuales, sociales, emocionales la especialista expresó que es importante saber cómo enfrentar cada etapa y qué herramientas necesita para hacerlo.

Por su parte, Sáez Colón determinó que un embarazo cambia la rutina diaria, transforma la identidad de los encargados, trastoca sus hábitos, involucra nuevas responsabilidades, cambios físicos, menos horas de sueño, entre otros factores que hacen a las gestantes más vulnerables a tener un deterioro en su bienestar emocional.

Subrayó que el periodo perinatal puede causar ansiedad, depresión, vínculos menos positivos con el bebé y depresión postparto, factores que pueden afectar a todo el núcleo familiar.

A su vez, la también psicóloga en formación Planell Camacho advirtió que el proceso de gestación tanto como el parto trastoca el rol de la embarazada en el mundo laboral y sus relaciones interpersonales. Asimismo, puede haber falta de balance entre los miembros de la pareja, falta de apoyo, y problemas económicos, entre otras situaciones.

Además, está el impacto de la presión social que reciben las gestantes y las madres, pues la sociedad asume que cuando tengan al bebé en los brazos deben de estar completamente felices y la realidad es mucho más compleja.

Por esto, subrayó que educarse sobre cómo cuidar de su salud mental durante el proceso perinatal ayuda a prevenir, intervenir y asistir cualquier sintomatología a tiempo.

Mientras, según las estadísticas del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) 1 de cada 8 embarazadas en los Estados Unidos sufren de depresión postparto.

Asimismo, el CDC identificó a la irritabilidad, ansiedad o tristeza persistente, sentido de culpa o falta de esperanza, la pérdida de interés en actividades de preferencia, fatiga o falta de energía, dificultad concentrándose o recordando decisiones tomadas y cambios en el peso o apetito como síntomas de la depresión perinatal.

De manera similar, Planell Camacho resaltó que las cesáreas inesperadas también afectan la salud emocional de una madre.

“Una cesárea no es determinante en un trastorno emocional, pero está comprobado que cuando una cesárea no está planificada los síntomas y el trauma están presentes. Creamos una generación de madres con trauma, que implica a niños expuestos a sus efectos”, exaltó.

Remarcó que por la alta tasa de cesáreas que hay en Puerto Rico, es aún más importante educarse para estar listas para el impacto emocional.

Señaló que en Puerto Rico hay una falta de recursos para madres embarazadas, no hay grupos de apoyo congruentes con sus necesidades y hay factores de riesgo que lo colocan entre los países donde las mujeres están más propensas a tener un diagnóstico luego de gestar. 

¿Cómo prepararse?

De acuerdo con Sáez Colón, primero que todo, es importante identificar los recursos de apoyo y ayuda profesional.

“No tienen por qué manejar el proceso solas, hay ayuda y no pasa nada con aceptarla. La inestabilidad emocional no es nada malo y les ocurre a más mujeres de lo que se piensa. Si se trata de una sintomatología de salud mental tratarlo las hará mejores madres y personas más preparadas”, enfatizó.

Incluso, mencionó que es importante entender qué significa este embarazo, cómo se ve el futuro, evaluar si va a lactar y cómo ambos se van a preparar para hacerlo, sentarse a hablar como pareja sobre sus preocupaciones, miedos y felicidades, prepararse espiritualmente, y darle sentido a lo que es bebé.

Por otro lado, Planell Camacho articuló que durante el tiempo de concepción es importante el autocuidado, considerar los arreglos que se pueden hacer para lograr un balance entre las relaciones interpersonales, amorosas y con posibles hijos actuales.

Mientras que la gestación implica un plan de parto en el que se deben incluir actividades o servicios que puedan abordar la salud mental.

Sostuvo que, en la mayoría de los casos, no es hasta el postparto o cuando la persona tiene al bebé en los brazos que se reconocen los cambios y se ve más claramente el impacto emocional porque previo a ello no se suele pensar sobre todos los aspectos involucrados en el proceso de un embarazo.

“Muchas personas luego de ser padres se dan cuenta que quizás hubiese sido mejor obtener educación previo a tal etapa”, indicó.

Por esto, ambas expertas coincidieron en que utilizar ayuda profesional hace más fácil conceptuar cómo va a funcionar el proceso.

Con la necesidad de concienciar sobre el tema en mente, Planell Camacho está haciendo esfuerzos para que se declare el primer miércoles del mes de mayo como el Día de la Concienciación sobre la Salud Mental Perinatal.