Foto por: Cuarto Poder/Wapa TV

El aumento de estresores sociales está altamente relacionado al aumento de la pérdida de capacidades protectoras en la niñez, dijo el trabajador social Lary Alicea Rodríguez, catedrático auxiliar de la Escuela Graduada de Trabajo Social UPRRP

“Cuando no se ven cumplidas las necesidades básicas, su capacidad de procesar frustración es más grande, su capacidad de negociación y asertividad con sus hijos es menos, pues está lidiando con estresores sociales que me restan energía y capacidad para yo después poder hacerme cargo del cuidado de mis hijos”, matizó. Enfatizó en que mientras más necesidad haya, mayor riesgo hay de que las personas expuestas a ello incurran en conductas maltratantes o violentas con sus hijos. 

El caso de Yamilett Zapata Ventura, de 25 años, revela la inmensa desigualdad y la soledad que viven las mujeres, madres específicamente, que vienen a la Isla. Zapata Ventura fue arrestada el sábado por el Negociado de la Policía de Puerto Rico (NPPR). La detención surgió posterior a dejar a su hija de 9 años a cargo de sus otros dos hermanos menores, de 7 y 2 años, en San Juan

En una entrevista con “Las Noticias de TeleOnce”, Zapata Ventura detalló que trabaja por las noches en un centro de cuidado para adultos mayores. Llega a su hogar a dormir para levantarse a cocinar y atender a sus hijos. La madre no recibe ayuda por parte del Gobierno, ni de los padres de sus hijos.

“Tenemos que estar conscientes de la situación del país y lo que el sistema les provee a estas familias”, añadió Marcos Santana Andújar, trabajador social y presidente y fundador de la Red de los Derechos de la Niñez y Juventud de Puerto Rico

En la condición de esta mujer, habrá miles en la Isla, dijo Alicea Rodríguez. El estado, el Departamento de Familia, no tienen los recursos suficientes como para atender a todas las mujeres y familias con esta necesidad. 

La ley federal Family First Prevention Services Act (FFPSA) establece que antes de cualquier remoción de custodia se le deben prestar servicios a la familia. Sin embargo, esa provisión de servicios en este país no existe. Aunque coincide con la ley, Alicea Rodríguez cuestionó si el Departamento de la Familia está creando la infraestructura necesaria como para cubrir las necesidades de todas estas familias a nivel isla. 

El reflejo de lo que viven muchas familias

En este caso, Santana Andújar puntualizó que se trata de una madre extranjera y migrante. Deja al descubierto a las madres que tienen que decidir entre trabajar y dejar a sus hijos en casa o quedarse en casa y que sus hijos mueran de hambre. 

“Es el reflejo de lo que viven muchas familias, mostrado en un caso particular. No se trata de un caso aislado”, resaltó Santana Andujar al decir que no existen políticas que trabajen en la prevención y el apoyo. Aunque el estado decidió no ponerle cargos, se la llevó en la patrulla con una mirada punitiva y de la mano dura que ya no funciona. 

Santana Andújar aprovechó para recordar el contexto. Más del 50% de los niños viven bajo niveles de pobreza. Según datos del Instituto del Desarrollo y la Juventud sobre 126 mil hogares en el país son liderados por mujeres líderes de familia. Especificó que, en la misma encuesta, las mujeres destacaron que quieren trabajar, pero han encontrado retos para ubicar recursos y cuido adecuado para sus hijos e hijas. 

Ese mismo año, en 2023 el Departamento de Familia recibió sobre doce mil referidos por maltrato infantil, sostuvo Santana Andujar. Más aún, en las escuelas públicas asisten sobre 2 mil niños y niñas sin hogar fijo, viviendo en lugares inadecuados. Hay falta de acceso a transporte público, servicios de salud mental y física y a escuelas, continuó el experto.

Fuera del espectro de la comunidad en general, las mujeres tienen una etiqueta impuesta por la sociedad, dijeron ambos. La palabra “cuidadora” queda tatuada en sus pechos con la tinta de los fallos de un sistema que no cubre las necesidades de las madres, pero pretende que se encarguen de enfermos, menores y otras personas vulnerables. 

A un hombre se le perdona ser egoísta. Se espera que ellos pongan sus necesidades antes de las de un menor. Sin embargo, a una mujer se le castiga por hacer lo mismo, indicó Alicea Rodríguez.

Según el trabajo de Santana Andújar en el Barrio Obrero, atendiendo a 400 familias, 92% de ellas siendo mujeres, y 80% madres inmigrantes: “¿Qué se ha descubierto? Sin nuestra ayuda y servicios, no podrían trabajar”, lamentó. 

La Red es una organización sin fines de lucro que tiene como meta erradicar, atender y prevenir la violencia infantil en Puerto Rico a través del servicio directo, abogacía, movilización, capacitación y asistencia técnica. Desde esos componentes conocen de primera mano los problemas o dificultades de las madres o abuelas que están criando familias. 

A partir de esta perspectiva Santana Andújar identificó que a mayor accesibilidad de recursos más fácil es criar y menos violencia hay. 

La carencia de servicios impide una vida saludable y una vida sana para las madres, pues su vida no debe de ser 100% cuidar, ellas también tienen vida. Es necesario establecer servicios de apoyo especializados en la comunidad: enfermeras visitantes, comedores comunitarios, programas horario de cuidado extendido y de apoyo a dos generaciones, actividades deportivas y culturales, entre otras. 

A veces lo que las madres necesitan son un momento de respiro, no basta con decir que: “Hay que parir porque las tasas de natalidad no están bien”, criticó. Se preguntó, ¿cómo las mujeres van a parir en un sistema en el que no hay servicios? 

Otro problema es la falta de vivienda. Tampoco hay disponibilidad de unidades ni precios asequibles ni educación con perspectiva de género.  

Esta imposición social de que la mujer tiene que ser madre se debe a las desigualdades que existen dentro del sistema, opinó Alicea Rodríguez. Problemas como el maltrato, así como las mujeres que se ven obligadas a dejar a sus hijos en casa por tener que trabajar, en muchas instancias, se deben a que las necesidades de estas personas no se están viendo cumplidas. 

En Puerto Rico el asunto de las personas que hay trabajando mientras se hacen cargo de sus hijos está siendo estudiado desde el 1990, señaló Alicea Rodríguez recordando que hay un estudio que se llama “Niños con llave”, es una realidad conocida. 

“No hay una alternativa. No estamos ya en una sociedad en la que uno de los padres o madres se queden en la casa, mientras el otro u otra trabaja. Es incluso difícil poder costear un cuido, monetaria y emocionalmente, pues a todo encargado le gustaría encargarse del 100% de la crianza de sus hijos”, criticó.

Este mismo fue el reclamo de Zapata Ventura, un cuido. Santana Andújar a esto añadió que hay que diseñar políticas y programas, tener visión de administración pública, con el lente de una mirada de género

A esto, Alicea Rodríguez añadió promover una sociedad más justa, trabajar en presupuestos basados en derechos humanos independientemente de la capacidad de pago de las personas.

“Vivimos en una realidad capitalista, lo que provoca situaciones desiguales, una distribución de recursos no equitativa. Mientras esta sea la dinámica, el estado es responsable de aliviar esos estresores sociales”, concluyó.