Mientras muchas familias puertorriqueñas se unen en sus hogares para abrir regalos, cantar y bailar en esta navidad, ellos son los superhéroes sin capa que permanecen horas ininterrumpidas en los hospitales con el objetivo de salvar las vidas que sean necesarias. 

Se trata de los médicos residentes; la columna vertebral del campo de la salud en esta temporada.

La Navidad, más allá de jolgorio, es una época en la cual las enfermedades de temporada, los excesos por consumo de alcohol (y otras sustancias), así como los accidentes, de todo tipo, suelen abarrotar para estas fechas las salas de emergencias y hospitales en muchas partes del mundo y Puerto Rico no es la excepción. 

Un 38 por ciento de las fatalidades en las carreteras del archipiélago se atribuyen, precisamente, a conductores en estado de embriaguez. En este año, por ejemplo, se han reportado más de 220 fatalidades, que, en su mayoría, están asociadas al exceso de velocidad y al uso de alcohol.Se estima, por ejemplo, que en Estados Unidos, unas 131 personas pueden morir en las carreteras de Estados Unidos durante el período festivo de Navidad.

Además, se sabe que durante la temporada navideña las lesiones a causa de la pirotecnia aumentan y provocan que muchas personas terminen ingresadas en hospitales. En el 2021, en la Isla, se reportó una fatalidad a raíz de esto. 

Ante este panorama, muchos profesionales de la salud, especialmente los médicos residentes, son los primeros en la línea defensa y asistencia al paciente, sacrificando su tiempo en familia para dedicarse a la vocación de servir y reafirmar su compromiso en cuidar a los demás. 

Pasando así, entre los rincones de los hospitales y lejos de sus casas todas las fechas especiales de la temporada:la Nochebuena, Navidad, Despedida de Año, la Víspera y el Día de Reyes. 

«Como médicos, sabemos que la enfermedad no entiende de fechas y nuestros pacientes no eligen cuándo enfermarse. Es nuestra responsabilidad brindarles el cuidado que necesitan y lo hacemos con todo el amor y dedicación», cuenta Gabriela Rosario, residente en pediatría, y quien trata de hacer de sus guardias una experiencia bonita y diferente para todos los niños y niñas que están en estas fechas en el hospital.

Rosario, por ejemplo, busca mantener el espíritu de la Navidad y sacarles una sonrisa a los pacientes con decoración, música y el uso de accesorios alusivos a la Navidad, como los llamados ugly sweaters. 

«Una actitud positiva ante todo. Siempre se puede encontrar una manera de hacer las cosas con una sonrisa y contagiar esa alegría a quienes más lo necesitan», dice.

«Aunque el trabajo puede ser pesado, sabemos que nuestra presencia es importante para que el hospital funcione correctamente y para que los pacientes reciban el mejor cuidado posible», afirma la residente.

Según Rosario, a pesar de que su profesión conlleva horas extensas de trabajo y presenciar, en ocasiones, situaciones difíciles, particularmente, en la vida de un niño, es humana y ha tenido que aprender a priorizar su salud mental asistiendo a terapia y poniendo en práctica herramientas como la meditación y el journaling para el manejo de sus emociones. 

La salud mental en esta época se ve afectada entre muchas personas a raíz de complejidad en las dinámicas familiares, el abuso de sustancias, el estrés financiero, entre otros, y esto lo reitera la Asociación Estadounidense de Psicología, al asegurar que nueve de cada 10 personas expresan preocupaciones en estas fechas, incluyendo a los profesionales de la salud. 

Los médicos y profesionales de la salud blanco de la quemazón laboral

En el caso de profesiones tan importantes como ésta, el síndrome de quemazón laboral se ha convertido en el mayor peligro ocupacional del siglo 21, de acuerdo con la doctora Irmarys Rosado Frau, psicóloga clínica.

Se reconoce que, a causa de la carga laboral, la también llamada quemazón laboral, trae consigo un desbalance a nivel emocional, físico, social, psicológico y cognoscitivo.

Por lo que, explica Rosado Frau, la terapia es vital e importante para todas las personas y aún más para los profesionales de salud. Especialmente, la terapia cognitiva conductual, efectiva a la hora aliviar la carga emocional por pensamientos irracionales e intrusivos.

«Brinda técnicas de atención plena y de relajación. Ayuda en la solución de problemas, la realización,  el cumplimiento de metas y objetivos», expone.

«Desde que uno comienza en esta carrera sabe que la misma involucra mucho sacrificio y dedicación. En especial, se sacrifica el tiempo de calidad con nuestras familias, sobre todo en ciertas épocas del año y fechas importantes. El hospital en donde entreno cuenta con un staff que siempre tiene buenas vibras, preparan y comparten platos típicos de Puerto Rico», comparte, por su parte, José Berríos, quien destaca como chief resident en el programa de Medicina Interna de una institución hospitalaria en Ponce. 

Mencionó que, por ejemplo, en su programa se ofrecen servicios del Departamento de Psicología como apoyo emocional y que cada residente tiene sus mecanismos para abordar la salud mental.

Por lo que sus compañeros y el entorno laboral son piezas clave para que los días de guardia en las navidades puedan conservar el espíritu navideño. 

Berríos cuando no está en el hospital, intenta practicar su deporte favorito y aprovechar al máximo las horas con su novia y familia. 

Por su parte, Rosario, cuenta que entre sus compañeros de la residencia este 2024 organizaron un ‘Spirit Week’ navideño, para que cada día de la semana se pudieran llevar a cabo actividades temáticas. 

En este tipo de compartir han tenido días de chocolate caliente, hacer sus propios adornos navideños, mostrar curiosas medias festivas y las constantes parrandas que han presenciado estando en el hospital.

«Siempre tengan presente el propósito de nuestra profesión y por qué la elegimos. Cuando las noches o las guardias se pongan difíciles, traten de mantener la cordialidad y respeto hacia sus compañeros y traer buena energía para el equipo de trabajo, que también está sacrificando del tiempo que pueden compartir con sus seres queridos», aconseja Berríos a otros residentes.
Finalmente, Berríos recuerda a los ciudadanos que las condiciones de salud no desaparecen en esta época, por lo que, hay que ser cautelosos con la alimentación y el consumo de bebidas alcohólicas. En especial, no manejar en este estado y tampoco interactuar con pirotecnia.