La intervención temprana o los servicios y ayudas disponibles para niños con diversidad funcional son de vital importancia para desarrollo social, emocional y cognitivo de los menores. 

De acuerdo con la terapeuta ocupacional, Samariz Fragoso Pagán, esta atención temprana puede beneficiar tanto a la familia, como al menor, pero también a los individuos en su entorno.

Incluso, podría ser de beneficio en el neurodesarrollo de los niños, dotándoles de posibilidades para las interacciones en su entorno futuro, coinciden las investigaciones.

“Cuando nos referimos a la estimulación oportuna nos referimos a un proceso de promover experiencias que van a la par con la etapa de desarrollo e hitos esperados según la edad. En ambas, se busca favorecer y apoyar el desarrollo holístico del infante”, afirmó Fragoso Pagán.

Los beneficios de la intervención temprana

Al conversar sobre los principales beneficios de la intervención temprana en los menores, Pagán sostuvo que el cerebro de los bebés al nacer se puede comparar con una “esponja”, ya que no está completamente desarrollado. 

Su cerebro va tomando forma y se nutre en base a las experiencias a la cual se expone. Es por ello que, durante los primeros años de vida, en especial los primeros cinco, se forman múltiples conexiones neuronales que son esenciales para su desarrollo de habilidades cruciales como: la visión, audición, movimiento y el aspecto socio emocional, lo que les permite relacionarse con otros. 

Las familias y cuidadores desempeñan un papel fundamental en propiciar un ambiente oportuno para el crecimiento de los niños y niñas, dijo.

Por tanto, cuando estos se encuentran en riesgo y presentan algún reto en su desarrollo, es necesario que se le brinde atención de manera multidisciplinaria con profesionales de la salud, como terapeutas ocupacionales, pues sus recomendaciones pueden ayudar a garantizar que cualquier dificultad sea abordada con premura y se reciba la intervención adecuada, según su necesidad.

“Se ha evidenciado por medio de diversos estudios que la intervención temprana promueve avances significativos y mayores probabilidades de mejoras de pronósticos a largo plazo”, agregó. 

Aunque la mayoría de las familias desconoce qué hacer o qué no hacer cuando llega un bebé con algún diagnóstico, la especialista reiteró que mientras más pronto se reconozca, mayores son beneficios de una intervención temprana, ya que los profesionales pueden orientar y ayudar en el proceso.

La historia de Amahia Kamille

“Jamás en mi vida me iba a imaginar que una hija mía iba a salir sorda, porque yo no tengo a nadie sordo en mi familia”, compartió a Es Mental, Zarytma Marrero, terapista ocupacional y madre de una niña sorda, Amahia Kamille. 

Con el nacimiento de su hija, en enero de 2018, Marrero sospechó que algo sucedía con la audición de su pequeña y pese a que en ese tiempo no era especialista en terapia ocupacional, no dudó en tomar acción desde el día uno.

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Amahia Kamille, de seis años, es toda una celebridad de las redes sociales.

A Amahia Kamille se le descubrió que su pérdida auditiva era por causa genética, ya que sus padres tienen una mutación en un gen recesivo.

La Ley #311 del Programa Cernimiento Auditivo Neonatal Universal de Puerto Rico exige que todos los bebés nacidos en hospitales o en su hogar deben de hacerse un cernimiento auditivo que determine si el menor está escuchando bien o no.

“Mi hija, cuando le hicieron esa prueba auditiva en el hospital, no la pasó”, contó Marrero.

Al pasar el tiempo, Amahia Kamille respondía a estímulos auditivos como ladridos de perro y a algunos sonidos.

Cuando su pequeña cumplió los dos meses de nacida, Marrero tomó la iniciativa de buscar otra respuesta en un especialista en audiología. La joven madre describe a esta prueba como la más horrible de su vida, pues tenía que tener a su bebe dormida en sus brazos por tres horas mientras realizaban la prueba. 

Y fue a través de este examen que se confirmó el diagnóstico.

Tras esto, relató, que buscó todas las ayudas posibles en el Departamento de Salud. Agencia con un programa que provee gratuitamente audífonos a niños entre 0 a 3 años de edad con pérdida auditiva. Recurso que, según la terapeuta, muchas personas no conoce.

El proceso fue largo, pero efectivo y desde entonces Amahia utiliza como herramienta sus audífonos y, además, recibe terapias del habla.

De acuerdo con la madre, una intervención temprana siempre va a ser bienvenida de manera positiva. “Ese esperar hace que los niños pierdan tiempo valioso que pudimos haberlo atacado a tiempo”, sostuvo.

Marrero ha sido testigo de cómo su hija ha mejorado gracias a la intervención temprana.

Recomendó a las madres y padres a buscar la información necesaria y, además, que investiguen sobre las ayudas disponibles.

“Hay que darle la urgencia que eso se merece, porque la diferencia de intervenirlos temprano, a esperar a una intervención tardía, hace toda la diferencia del mundo”, puntualizó.

En concordancia, Fragoso Pagán, quien es especialista en integración sensorial, recomendó tres palabras principales para los padres y cuidadodres: confía, pregunta y actúa.

Según Pagán, las familias deben confiar en sus inquietudes y no pensar que “son cosas de ellos”. Con la ayuda de profesionales, como los terapeutas ocupacionales, las familias pueden contar con las estrategias y/o recomendaciones de estos.

“No es necesario ser un profesional de la salud para implementar recomendaciones en el hogar. Mamá, papá y cuidador, eres lo que tú pequeño necesita. Juega con él o ella, atiéndele, ámale y cuídale”, finalizó.